Luego de un año agitado por las elecciones gremiales y nacionales, los gremios buscan afianzar sus bases mientras el Ejecutivo avanza sobre la legislación de los trabajadores.
A lo largo de 2025, los principales gremios del país renovaron sus autoridades, una consigna pendiente desde hacía un largo tiempo, ya que muchos de los líderes estuvieron durante décadas al frente de sus respectivos espacios. Incluso hubo modificaciones en el triunvirato de la CGT, en el que se dio lugar a cuadros más jóvenes para liderar el debate sobre la reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional.
Dentro de los casos más importantes, aparecen las figuras de Héctor y Rodolfo Daer quienes dieron un paso al costado en sus gremios, ATSA Buenos Aires y el Sindicato de la Alimentación (STIA) Buenos Aires, respectivamente, para darle lugar a Javier Pokiok y a Sergio Escalante en sus lugares.
En el caso de Héctor Daer, el ex miembro de la mesa chica de la CGT reveló en abril pasado que no seguiría otro mandato al frente de la CGT y luego, se confirmó que no se presentaría para ser reelegido en la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) Filial Buenos Aires. Esta situación le abrió las puertas a Javier Pokiok, de 55 años, que era su secretario Gremial y se quedó con las elecciones tras encabezar la lista oficialista.
En el caso de Rodolfo Daer, el dirigente de 77 años, también cerró una etapa de 40 años de conducción de STIA para darle lugar al miembro del triunvirato que conduce la Regional San Martín de la CGT, Sergio Escalante.
A sus 55, el dirigente de San Martín consolidó el recambio generacional tras imponerse en las elecciones con 2.611 votos, frente a los 720 de la oposición. «El consejo directivo que recién nos toca asumir, nos tocó un verano movidito. En este comienzo del 2026, pensábamos trabajar en el proyecto de reforma laboral que presentó el el poder ejecutivo. La idea es que los compañeros y la sociedad visibilice el riesgo que implica que la reforma se lleve adelante.«, expresó Escalante en diálogo con La Noticia Web.
«Estas son medidas que son una amenaza a la libertad y a los derechos constitucionales. También entendemos que esta crisis es una oportunidad para tejer una capilaridad más sólida con nuestros compañeros y compañeras, y que esa llegada a los compañeros se acentúe la unidad y esa organización que queremos aceitar. Estamos acá para para defender los intereses de los laburantes y luchar por una sociedad más justa.», añadió al respecto.
También mencionó el rechazo al decreto que le otorga poderes especiales a la SIDE, como la aprehensión de personas y la posibilidad de hacer inteligencia interna. «En estos tiempos que son difíciles, sin duda, nos mantenemos unidos, firmes, seguros de que podemos hacer una diferencia. Vamos a seguir adelante con todo, defendiendo los intereses de la familia, de la alimentación y de todos los trabajadores de del movimiento obrero argentino, porque creemos y sabemos que una sociedad distinta es posible», lanzó sobre la nueva etapa que afrontará el sindicalismo nacional.
En el SUPARA, Daniel Mallotti (60 años) fue elegido secretario general en agosto, sucediendo al histórico Carlos Sueiro, quien había conducido el gremio durante 40 años y falleció en junio. En la FESIMUBO, con 300 mil afiliados, Hernán Doval (49) asumió la conducción el 12 de septiembre tras el retiro de Rubén “Cholo” García, líder desde 2008.
El gran golpe sindical del año lo dio Clara Chevalier (41), quien ganó la conducción de la CONADU por un voto (62 a 61), poniendo fin a dos décadas de hegemonía de Carlos De Feo. En noviembre, Mario Lavia (67), titular de los petroleros de Avellaneda, fue elegido al frente de la FASiPeGyBio, reemplazando a Gabriel Barroso, expulsado por irregularidades.
En la CGT, el triunvirato incorporó a dos dirigentes con experiencia pero considerados renovadores: Jorge Sola (59), líder del Sindicato del Seguro, y Cristian Jerónimo (41), titular del SEIVARA, ex aliado de Pablo Moyano y hoy apadrinado por Gerardo Martínez. En este proceso también se destaca la figura de Octavio Argüello, referente del sindicato de camioneros, parte de la nueva configuración de poder dentro de la central obrera.
