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En una decisión sin precedentes desde el retorno de la democracia, el Senado destituyó al legislador Edgardo Kueider con amplio consenso entre los bloques, votaron a favor La Libertad Avanza, el Pro y la UCR.
En una sesión extraordinaria del Senado, el legislador entrerriano Edgardo Kueider fue destituido de su banca tras ser encontrado intentando ingresar a Paraguay con más de 200 mil dólares sin declarar. La iniciativa, promovida por el oficialismo y respaldada por un amplio espectro de fuerzas políticas, alcanzó más de dos tercios de los votos necesarios. El lugar vacante será ocupado por Stefanía Cora, quien forma parte de La Cámpora. Mientras tanto, las oficinas de Kueider permanecen precintadas hasta que avance su situación judicial.
La votación en la Cámara alta tuvo momentos de tensión y un amplio respaldo al pedido de expulsión, que obtuvo 60 votos a favor, superando con amplitud la propuesta alternativa de suspender al senador hasta el inicio de las sesiones ordinarias el 1º de marzo. Esta última opción, impulsada por La Libertad Avanza, contó con el apoyo de algunos senadores del PRO y del propio bloque de Kueider, Las Provincias Unidas. Entre quienes se opusieron a la expulsión se encontraban Carlos Espínola, Andrés Goerling, Carmen Álvarez Rivero y Alfredo De Ángeli. Por su parte, Juan Carlos Romero decidió abstenerse.
El jefe del bloque de La Libertad Avanza, Ezequiel Atauche, justificó el cambio de postura de su espacio, señalando: “No podemos permitir que este caso quede sin resolución. Al no contar con los votos para la suspensión, decidimos acompañar la destitución”. La sesión también tuvo un fuerte apoyo de la Unión Cívica Radical, cuyo representante, Pablo Blanco, declaró: “La conducta del senador afecta los valores y la ética que debemos representar”.
En paralelo, la jueza federal Sandra Arroyo Salgado solicitó el desafuero de Kueider para avanzar con su detención en el marco de una causa por enriquecimiento ilícito y lavado de activos. La investigación, radicada en el Juzgado Federal de San Isidro, apunta a determinar si bienes adquiridos por el exsenador fueron financiados con sobornos vinculados a la empresa estatal Energía de Entre Ríos Sociedad Anónima (ENERSA). Ante la imposibilidad de proceder con la extradición debido a los fueros, el pedido de desafuero deberá ser tratado nuevamente por el Senado.
La sesión también estuvo marcada por cruces políticos. Desde el oficialismo, Anabel Fernández Sagasti cuestionó las acciones de Kueider, vinculándolo con un supuesto acuerdo para votar la ley Bases a cambio de beneficios personales. Por otro lado, desde la oposición, Guadalupe Tagliaferri criticó al kirchnerismo y a los libertarios por sus posturas frente a la iniciativa de Ficha Limpia, aunque finalmente apoyó la destitución de Kueider.
El caso también reavivó la discusión sobre el rol del Senado en situaciones similares. Mientras algunos senadores resaltaron la necesidad de garantizar el derecho a la defensa, otros enfatizaron la urgencia de salvaguardar la integridad de la institución. Carlos Espínola, aliado de Kueider, afirmó que “el senador deberá responder por sus actos ante la Justicia”, pero consideró que la expulsión sin un fallo judicial firme podía generar precedentes peligrosos.
Finalmente, el oficialismo consolidó su postura al destacar que la gravedad de los hechos justificaba la destitución inmediata. Eduardo Vischi, jefe de bloque radical, cerró su intervención con una crítica contundente: “No estamos juzgando un delito, estamos defendiendo los principios que este Senado representa”.
