Con clases públicas en Plaza de Mayo y una movilización desde el Congreso, las medidas de fuerza de docentes y médicos confluyeron en una jornada que visibilizó los malestares que atraviesan esas áreas a partir de las decisiones del Gobierno.
Siguiendo la tendencia del revival noventista impulsado por las políticas del Gobierno, tal como sucedió con la SIDE y la AFIP, la Marcha Blanca también resurgió. Frente a los constantes embates del Poder Ejecutivo contra la salud y la educación pública, los trabajadores de estos sectores unieron fuerzas para hacer visible la crítica situación que atraviesan.
Desde temprano, el sector universitario llevó a cabo clases públicas en la Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, como parte de la segunda jornada del paro de 48 horas convocado esta semana. Se estima que a lo largo del día más de 120 cátedras participaron en la histórica plaza.
El momento cúlmine se dio cuando estudiantes y docentes se acercaron a la Casa Rosada para expresar directamente sus opiniones al presidente Milei y su gabinete, quienes se asomaron al balcón, esperando ser ovacionados con motivo del cumpleaños del mandatario.
Al mediodía, una columna de trabajadores de la salud partió del Congreso hacia Plaza de Mayo. Integrada por gremios y empleados de los hospitales que dependen de la Nación, también se dirigieron a la Casa Rosada para denunciar el vaciamiento que sufren los hospitales públicos nacionales: despidos, congelamiento del presupuesto y falta de insumos son algunas de las consecuencias de las decisiones del Gobierno.

