La votación del Presupuesto expuso fisuras profundas entre La Libertad Avanza, los gobernadores y sus socios parlamentarios con acusaciones internas y enojo del PRO.
La madrugada en la Cámara de Diputados dejó más que números: evidenció vínculos dañados y una estrategia del Gobierno nacional que no salió como se esperaba. Aunque La Libertad Avanza consiguió darle media sanción al Presupuesto 2026, fracasó en el objetivo central del Gobierno: derogar las leyes de Emergencia en Discapacidad y de Financiamiento Universitario. Ese traspié, según aducen en la Casa Rosada, compromete la posibilidad de sostener el déficit cero el año próximo.
El punto de conflicto llegó cuando se abordó en particular el Capítulo XI, que concentraba los artículos más sensibles del proyecto. El oficialismo había apostado a una votación por capítulos y no artículo por artículo, con la intención de forzar a la oposición a rechazar acuerdos presupuestarios más amplios si pretendía bloquear la derogación de esas normas. El cálculo falló.
Con el correr de las horas, comenzaron los señalamientos. En el oficialismo aseguraron que algunos gobernadores no cumplieron compromisos previos. Ya entrada la sesión, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, tenía claro que el catamarqueño, Raúl Jalil y el tucumano, Osvaldo Jaldo no aportarían votos decisivos, pese a su distanciamiento del kirchnerismo. Por lo visto no alcanzaron los Aportes del Tesoro Nacional girados en las últimas semanas: $10.500 millones para Catamarca y $20.000 millones para Tucumán.
En el caso de Jalil, el Gobierno incluso aceleró gestiones para transferirle la empresa Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD). Esta semana se firmó el acuerdo que puso fin a la intervención de la compañía y se espera que en los próximos días se publique el decreto trabajado por la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzábal. Aun así, el respaldo no llegó.
Otro de los apuntados fue el salteño, Gustavo Sáenz. En Diputados señalan que su postura ya había sido anticipada, pero el clima se tensó aún más cuando, pasadas las 2 de la mañana, el jefe del bloque oficialista, Gabriel Bornoroni, propuso los nombres de Rita Mónica Almada, Juan Ignacio Forlón y Pamela Caletti para integrar la Auditoría General de la Nación (AGN). La inclusión de ese tema, ausente del temario de extraordinarias, provocó el retiro del PRO y de otros bloques aliados, que denunciaron la maniobra como inconstitucional.
El enojo macrista venía gestándose desde antes. Durante el debate en general del Presupuesto, el diputado Bertie Benegas Lynch intentó sumar al Capítulo XI el giro de la deuda de coparticipación con la Ciudad de Buenos Aires, un reclamo del PRO y del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Cristian Ritondo pidió la palabra y advirtió que ese punto debía tratarse en otro capítulo. Finalmente, el artículo quedó afuera.
El PRO denunció una maniobra «inconstitucional» en la designación de autoridades de la AGN
«La falta de códigos corre por cuenta de La Libertad Avanza y por quien preside esta cámara«, disparó Ritondo, en referencia a Menem. En el bloque amarillo aseguraron que, tras ese episodio, la relación “está rota” y advirtieron que no garantizarán quórum en futuras sesiones. “Nunca condicionamos nuestro apoyo. Y es muy probable que cuando haya una legislación razonable, nosotros ayudemos. Pero que sepan que en las chiquitas no los vamos a ayudar más, está definido”, afirmaron desde una banca del PRO. En el oficialismo, en cambio, relativizaron el conflicto: “No se va a romper nada”.
Ritondo se sintió traicionado por la libertad avanza y lo manifestó
Ya son innumerables las tradiciones que LLA le hace al PRO.
Pero tengo la seguridad que estos imbéciles en la próxima le votarán todo otra vez con las manos y los pies.
Son entreguistas pic.twitter.com/SOK6iGnVyd— Carlos 🇦🇷 (@capcentral) December 18, 2025
Las críticas también alcanzaron a la Unión Cívica Radical. En la Presidencia de la Cámara cuestionaron que el bloque, conducido por Pamela Verasay, no lograra una postura unificada: hubo tres votos positivos, dos abstenciones y un rechazo. Esto derivó en reproches hacia los gobernadores Leandro Zdero (Chaco) y Juan Pablo Valdés (Corrientes), mientras que desde Mendoza explicaron que era “prácticamente imposible incidir sobre las decisiones de otros” mandatarios.
A su vez, La Libertad Avanza responsabilizó al neuquino Rolando Figueroa por el voto negativo de la diputada de La Neuquinidad, quien justificó su posición: «No puedo acompañar un presupuesto que no me da las herramientas para la gobernabilidad que ustedes desean».
Incluso, la situación escaló a punto tal que el presidente Milei también se habría puesto furioso con el ministro del Interior, Diego Santilli, por la «victoria» con sabor a derrota que provocó la aprobación del Presupuesto 2026, aunque con las leyes que la administración libertaria no quiere poner en marcha en nombre del superávit fiscal.
