Durante la visita del viernes del “colorado” a San Martín, estaba previsto que antes de desembarcar en el Consejo de Partido del PJ, pasara por el Concejo Deliberante para encontrarse con los concejales de su fuerza, algo que finalmente nunca pasó. La furia de José María Carosio. Se agigantan las diferencias en el interbloque de Unión-Pro. Broncas, egos y más broncas.
Por Adrián Cordara
El diputado nacional Francisco De Narváez estuvo el viernes de recorrida por Morón, Tres de Febrero y San Martín, explicitando sus serias intenciones de convertirse en gobernador de la provincia de Buenos Aires en el año 2011.
En el distrito comandado por Ricardo Ivoskus, visitó el Consejo de Partido del PJ encabezado por Graciela Camaño (ausente por razones familiares), enviando un claro mensaje sobre sus planes de participar en la próxima interna justicialista para poder vencer y dejar fuera de carrera al kirchnerismo. Durante la jornada del viernes, estuvo siempre acompañado por José “Pepe” Scioli, hermano del gobernador bonaerense.
En su estadía en San Martín estuvo secundado por el joven edil Xavier Areses y su compañero de bloque Ricardo Torres. En el Consejo de Partido estuvieron presentes los concejales Guillermo Hamm, Mirtha Ward y Mónica Rodríguez del PRO. Además de los jóvenes Mariano Sacco, César Ciallella y Matías Brown. También referentes del PJ como Jorge Tabarez y dirigentes de distritos vecinos como Martín Joffré.
Previo a su paso por la casa del PJ, estaba previsto que Francisco De Narváez pasara por el Concejo Deliberante de San Martín para encontrarse con los ediles de Unión-Pro, José María Carosio, Diego Perrella y Mónica Rodríguez, algo que finalmente no sucedió y desató la furia del edil y secretario general de los trabajadores municipales.
En diálogo con LaNoticiaWeb, Xavier Areses explicó que el “faltazo” del “colorado” a la cita en el cuerpo deliberativo se debió a una cuestión de “falta de tiempo” y de “agenda”, y que nada tuvo que ver con una especulación política. Para otros, el líder de Unión-Pro vuelve a darle la espalda una vez más a sus soldados distritales, como lo hizo antes de las elecciones del 28 de junio.
EL LLAMADO Y LA FURIA DE CAROSIO
Eran las cinco de la tarde. Hacía casi dos horas que los concejales Diego Perrella, José María Carosio y Mónica Rodríguez, estaban esperando a De Narváez en la puerta del Concejo Deliberante, junto a carteles y pancartas que bregaban por la candidatura del diputado nacional. Ya la paciencia estaba agotada y los ánimos caldeados. En ese preciso instante, sonó el celular de Carosio. Del otro lado, Xavier Areses, intentaba explicarle al secretario general de los municipales que el “colorado” no asistiría al cuerpo deliberativo por cuestiones de tiempo y los invitaba a dirigirse al Consejo de Partido del PJ.
La respuesta de Carosio no se hizo esperar: “Estamos los tres concejales en el Concejo Deliberante, donde nos corresponde. Si Francisco (De Narváez) no viene yo voy a decirle a la prensa que es un maleducado (…) Es una falta de respeto lo que está haciendo este hombre, que haga lo que quiera, chau”. Remató el edil de Unión-Pro, cortando abruptamente el diálogo con Areses.
Diego Perrella y José María Carosio decidieron no asistir al Consejo de Partido, molestos por el “plantón” que habían sufrido. Sin embargo, Mónica Rodríguez sí se presentó, minutos después, al encuentro en la casa del PJ de San Martín.
DIFERENCIAS EN EL INTERBLOQUE
Esta situación dejó expuesto una vez más las diferencias que existen entre los ediles de Unión-Pro. Desacuerdos que quedaron evidenciados cuando se formaron ambos interbloques. Alianza Unión-Pro, integrada por Areses y Torres; y Unión-Pro Peronista, compuesto por Perrella, Carosio y Rodríguez.
Lo sucedido el viernes agiganta aún más la falta de consensos que existen entre los concejales de Unión-Pro. Algunos estuvieron presentes en el Consejo de Partido, escuchando las palabras de su líder político. Otros, molestos tras el “plantón”, le dieron la espalda al “colorado” por sentirse traicionados al no asistir al Concejo Deliberante.
Después de la gran discusión que generó la visita de De Narváez al distrito, ¿podrán acercarse las partes para trabajar de cara al futuro? ¿Qué pasará con Perrella y Carosio tras sentirse defraudados por el líder de su fuerza? Lo único que se vislumbra en el corto plazo es una guerra –iniciada por el mismísimo De Narváez- en el seno de Unión-Pro de San Martín, que dejará herido a más de uno y que no se sabe cuando va a terminar.

