“Tienen una responsabilidad social”, les dijo Francisco a los jugadores, con quienes mantuvo una audiencia privada. A un día del amistoso en Roma, también estuvieron los integrantes de la selección italiana.
En el marco de una audiencia absolutamente privada en la Sala Clementina de El Vaticano, el Papa Francisco recibió a los seleccionados de Argentina e Italia justo el día previo a que ambos conjuntos se enfrenten en el Olímpico de Roma. “Es difícil hacer de hincha porque es un partido amistoso; que sea así, se los pido”, señaló el sumo pontífice, quien fue intercalando palabras en español e italiano.
“Les agradezco a los dirigentes de la Federación italiana y argentina y saludo a los futbolistas de ambas escuadras", fue otra de las frases de Francisco en la entrevista que comenzó antes del mediodía (hora local), duró unos quince minutos y a la que no pudieron ingresar los periodistas, ni siquiera aquellos que habitualmente están acreditados en la Santa Sede.
El Papa también tuvo tiempo para referirse directamente a los jugadores de ambos seleccionados, a los que les recordó que son “son muy populares tanto adentro como afuera del campo” y que por eso “tienen una responsabilidad social”. “Considero que en el fútbol no debe haber lugar para el individualismo y tres cosas, belleza, gratitud y camaradería, están dentro del término deportivo y no deben abandonarse nunca, hay que ser amateur", añadió Bergoglio.
"Recuerdo que de chico íbamos en familia al Gasómetro, volvíamos felices a casa, mamá, papá y yo, sobre todo durante la campaña de 1946", recordó el obispo de Roma, quien también tuvo tiempo para saludarse con Marcelo Tinelli, vicepresidente de San Lorenzo, quien le entregó un carnet de socio honorario y una plaqueta.
La reunión con las comitivas arrancó con unas palabras del presidente de la Federación Italiana de Joco Calcio (FIGC), Giancarlo Abete, quien comentó que el partido “estuvo acordado entre ambos equipos, por lo que significa la figura del Santo Padre para los dos países”.
Luego le cedió el lugar su par argentino, Julio Grondona, quien, en el difícil contexto de violencia que atraviesa el fútbol argentino, declaró: "Queremos vivir la fiesta del fútbol en familia, conocemos al padre Jorge y rezaremos juntos para poder conseguirlo", indicó
Para el final, llegó el discurso del Papa quien además tuvo tiempo para bendecir al Olivo, emblema de la paz que será plantado simbólicamente en el Olímpico de Roma, y después lo trasladarán a los jardines del Vaticano.
Tras la visita al Santo Padre, los seleccionados argentino e italiano se trasladaron hasta la Academia de las Ciencias, dentro del Vaticano, para las conferencias de prensa de los entrenadores Alejandro Sabella y Cesare Prandelli, y de los capitanes Lionel Messi y Gianluigi Buffon.
Según informó Télam, a través de voceros de la Santa Sede, éste será el único contacto que Francisco mantendrá con los jugadores ya que finalmente no asistirá al partido de mañana
