Pese al acuerdo de unidad que consagrará a Axel Kicillof al frente del PJ bonaerense, más de 30 distritos no lograron sintetizar a todo el peronismo local y se encaminan a elecciones internas, con focos de conflicto en el conurbano y el interior de la provincia.
El Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires terminó de delinear su conducción tras el acuerdo de unidad que consagrará a Axel Kicillof como presidente partidario desde el 16 de marzo. La síntesis alcanzada entre los principales sectores del peronismo se replicó en más de cien distritos, donde habrá listas únicas. Sin embargo, el objetivo de evitar disputas internas no se cumplió en toda la provincia y, al cierre del proceso de presentación, en más de 30 municipios se perfilan elecciones internas.
Según el cronograma partidario, hasta el 19 de febrero todavía existe margen para que algunas listas se caigan, se fusionen o alcancen acuerdos de último momento. Aun así, el escenario muestra ruido en varios distritos del conurbano y del interior bonaerense, con internas que aparecen como difíciles de saldar.
En los principales bastiones del conurbano, el PJ logró ordenar sus conducciones con nombres de peso. Julio Alak encabezará el partido en La Plata; Mayra Mendoza en Quilmes; Verónica Magario en La Matanza; Daniela Vilar en Lomas de Zamora; Alberto Descalzo en Ituzaingó; Carlos Balor en Berazategui y Jorge Ferraresi en Avellaneda. En el interior, ciudades como Bahía Blanca, Olavarría, Azul, Trenque Lauquen, Tandil y Necochea también replicaron el armado de unidad. En Arrecifes, en tanto, se produjo una renovación histórica tras más de tres décadas con la misma conducción.
Pese a ello, la premisa de evitar más de una lista en municipios gobernados por el peronismo no se cumplió plenamente. Más de diez distritos del conurbano no lograron la unidad, a los que se suman al menos 20 del interior. En algunos casos, las listas minoritarias podrían quedar fuera por falta de avales u otros requisitos formales, pero en otros las diferencias políticas son profundas.
Entre los casos más complejos aparecen Moreno, donde la intendenta Mariel Fernández enfrentará una lista avalada por el ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa; Tigre, con la presentación de una nómina propia del intendente Julio Zamora frente a un armado opositor que reúne a distintos sectores del peronismo; y Morón, donde se enfrentarán espacios impulsados por el actual jefe comunal Lucas Ghi y el exintendente Martín Sabbatella. También se perfilan internas en Tres de Febrero, Hurlingham, San Miguel y Lanús.
En la Segunda sección electoral, la falta de síntesis se replica en Zárate, San Nicolás, Baradero, Pergamino, Colón, Ramallo, San Andrés de Giles y San Antonio de Areco, mientras que Bragado también registró la presentación de una segunda lista, aunque con altas probabilidades de no ser oficializada.
Por la Cuarta sección, Junín, Chivilcoy, Lincoln y 9 de Julio se encaminan a una interna partidaria.
En la Quinta sección, los casos más relevantes son General Pueyrredón (Mar del Plata), donde se presentaron tres listas, además de Lobería, Balcarce y el Partido de La Costa.
En tanto, en la Sexta sección electoral, Tornquist y Adolfo Alsina quedaron con más de una nómina, mientras que en la Séptima, la disputa se trasladó a Roque Pérez, Saladillo y 25 de Mayo.
En paralelo, el acuerdo provincial definió la conducción del PJ bonaerense: Kicillof y Magario ocuparán la presidencia y vicepresidencia, acompañados por intendentes del conurbano en los principales cargos. Máximo Kirchner quedará al frente del Congreso partidario y Leonardo Nardini continuará presidiendo la Junta Electoral.
Con el consenso impuesto en la mayoría de la provincia, el foco ahora está puesto en la revisión de las listas por parte de la Junta Electoral. De ese proceso dependerá si el número de internas se reduce o si el peronismo bonaerense enfrenta, finalmente, más de 30 disputas locales que marcarán el pulso político de cara a los próximos años.

