Los analistas ven crecientes señales de fragilidad en el esquema económico oficial. Con el dólar al límite de la banda y las reservas en retroceso, se impone la percepción de que la administración Milei llega a las elecciones de octubre con menos margen y mayor desconfianza.
Los operadores financieros y los economistas coincidieron en que la situación económica se volvió más frágil de cara a las legislativas del 26 de octubre. Los resultados en provincia de Buenos Aires mostraron que el oficialismo perdió respaldo y el mercado ya proyecta que las tensiones se profundizarán.
El exviceministro de Economía Daniel Marx señaló: “Veo a la economía tratando de sacarse de encima ciertas incertidumbres, pero no resulta fácil”. Para Francisco Eggers, profesor de la Universidad de La Plata, la coyuntura es directamente “complicada”.
El centro de las dudas se ubica en el frente cambiario. “El gran tema es la cuestión cambiaria: ¿aguanta el techo de la banda, o no?”, planteó Eggers. El Banco Central defendió en $1472 el límite superior del régimen para contener la escalada, pero el mercado observa que cada intervención consume reservas escasas. Portfolio Personal advirtió: “A 29 ruedas de las elecciones de medio término, el mecanismo del esquema -que incentivaba a vender divisas cuando el tipo de cambio rozaba el techo de la banda y comprarlas cuando se acercaba al piso- parece haber dejado de funcionar. La clave de la semana será si el mercado llega a testar la banda superior y, en caso de hacerlo, cuántas reservas le consume al BCRA”.
El dólar mayorista se acercó al techo de $1467 y los contratos de futuro siguen marcando expectativas de devaluación. Según Epyca Consultores, “el principal obstáculo de cara al próximo año no está solo en las cifras del Presupuesto, sino en la viabilidad del propio esquema económico. Para sostener el tipo de cambio por debajo de su equilibrio de mercado, el Gobierno mantiene tasas de interés reales en torno al 40% positivo, encajes bancarios del 53,5% e intervenciones cambiarias constantes”. Ese combo, alertó, “asfixia el consumo, encarece el crédito, desalienta la producción e impide al Banco Central acumular reservas”.
Las señales de debilidad también se reflejaron en los bonos. Los globales anotaron caídas de hasta 9,3%, con el riesgo país en niveles críticos. La sociedad bursátil GMA Capital proyectó para las próximas elecciones “la misma volatilidad que para las pasadas, la actividad muy golpeada y la desconfianza”. Franco Borchi advirtió: “Por ahora es un aguantar hasta las elecciones, después vemos”.
El exfuncionario de Finanzas Eggers añadió que “de la acumulación de reservas de acá al 26 de octubre, olvidate, lo mejor que puede pasar es que no se pierdan demasiado”. Oxford Economics también prevé un escenario adverso y un giro político forzado: “En nuestro escenario base, la administración de Milei pasa de priorizar el control de la inflación a centrarse en la acumulación de reservas y aborda la sobrevaluación del 20% del peso argentino para fomentar una entrada constante de dólares. Sin embargo, este cambio podría acarrear costos políticos en las elecciones de 2027”.
El mercado percibe que el plan motosierra perdió impulso y credibilidad. Luis Caputo culpó a los medios de “instalar malas expectativas” y defendió que su equipo está haciendo “las reformas que ningún gobierno se animó a hacer en más de cien años”. Sin embargo, en palabras de Eggers, “la apuesta era que todo se calmara con las victorias oficialistas. Eso, para mí, era no entender la cuestión de fondo, que el esquema cambiario no es sostenible más allá de lo político”.
Los analistas subrayan que la combinación de dólar presionado, reservas frágiles y tasas altas empuja a un escenario recesivo. Para Epyca, la ausencia de un “reseteo económico” con corrección del tipo de cambio y un programa integral de estabilización deja al Presupuesto 2026 “con proyecciones de inflación y dólar irrealmente bajas”.
El académico citado en off afirmó: “El golpe político que recibió el plan fue tan duro que se va a necesitar una reformulación profunda”. Y su colega remarcó: “El plan del Gobierno no se cayó por el resultado bonaerense porque nunca estuvo erguido… Todo lo que hizo fue apostar a bajar la inflación manipulando el tipo de cambio”.
En el mercado financiero domina la percepción de que la economía llegará peor a las elecciones de octubre que a las provinciales. La volatilidad, las dudas sobre la sostenibilidad del esquema y la falta de reservas configuran un escenario que los operadores consideran cada vez más incierto.
