Así lo decreto el vicepresidente Amado Boudou en noviembre último, cuando la Presidenta se encontraba en licencia. En el documento se lo vincula al programa Escudo Norte, a cargo de la Gendarmería en la frontera. Pero un diputado radical denunció que será utilizado también para tareas de inteligencia interna.
En medio de las fuertes acusaciones contra el kirchnerismo por la aprobación del pliego del general César Milani, se conoció en los últimos días que el propio Gobierno nacional, hace un mes y medio, resolvió dotar de mayores recursos a quien sería el futuro jefe de las Fuerzas Armadas.
Allá por el 7 de noviembre último, a través del decreto 1757/2013, el vicepresidente Amado Boudou (Cristina Kirchner estaba de licencia) dispuso una reasignación de partidas presupuestarias y así dotó a los mandos militares de unos $1.325 millones extra para "cumplimentar las exigencias de adiestramiento y de mantenimiento de la reserva operacional de la fuerza y para el Operativo Fortín II", a través del cual los militares abastecen al programa Escudo Norte (un operativo a cargo de Gendarmería en zonas de frontera).
Esta medida administrativa duplica los $629,9 millones que el conjunto de las Fuerzas Armadas destinan a inteligencia militar, una de las áreas en las que –según se lo acusa- se destaca el propio Milani.
“No caben dudas que la "refuncionalización" del Ejército al servicio del "proyecto nacional y popular" tiene como principal objetivo su participación en actividades de inteligencia y seguridad interior, ambas vedadas por la ley de defensa, la ley de seguridad interior y la propia ley de inteligencia”, declaró en este contecto el diputado radical Julio Martínez, quien integra la Comisión de Defensa de la Cámara Baja.
Según explicó el legislador riojano, “la participación de las FFAA en tareas de seguridad interior está explícitamente vedada por la legislación vigente, excepto en casos muy puntuales y dentro de los precisos límites y criterios establecidos por la Ley de Seguridad Interior Nº 24.059”.
“El abierto involucramiento de la inteligencia militar en actividades de espionaje interno, y la presencia cada vez más extendida de efectivos militares a lo largo y ancho del país, en diferentes circunstancias y conflictos, pretende ejercer un efecto disuasivo frente a posibles desbordes sociales provocados por el brutal ajuste por inflación que el kirchnerismo viene ejerciendo salvajemente”, aseveró el diputado.
