Mientras el oficialismo avanza en una reforma laboral, regresiva en términos de derechos, también apunta a sostener la inflación desde la idea de fijar un límite salarial en las paritarias.
Desde el inicio de la gestión liderada por Javier Milei, el Gobierno mantuvo un discurso alineado a la lucha contra la inflación. Luego de un periodo caracterizado por la volatilidad de los precios, el mandatario de ultraderecha emprendió un plan de ajuste que tuvo como principales perjudicados a los trabajadores que dependen de convenios colectivos.
En el último tramo del 2025, el oficialismo fijó un techo del 2% para las paritarias, a pesar de la tendencia a la alza que mostró el IPC, incluso en diciembre INDEC informó una inflación del 2,8%. En este contexto, el Gobierno planea seguir con su plan de pisar salarios para evitar una subida en el índice inflacionario y buscará cerrar acuerdos paritarios por debajo del 2%.
Si bien habrá variaciones de acuerdo a la actividad, la previsión es que se homologuen negociaciones que en enero ronden el 2%; en febrero, 1,9%; y en marzo, 1,8%. Cabe destacar que bajo este sistema, los salarios de los estatales terminaron el 2025 con una caída de 14,4 puntos respecto a la inflación acumulada.
El deterioro del poder adquisitivo también se reflejó en el sector privado. Datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) indican que hasta octubre se acumularon tres meses consecutivos de caída en los salarios registrados. «El proceso de empeoramiento de los salarios negociados en los convenios fue generalizado», señaló la consultora, al remarcar que en los últimos 5 meses solo el 20% de los sectores logró aumentos reales respecto del mes anterior.
En el oficialismo consideran que si los salarios superan ese «techo», se genera un efecto de recalentamiento en la economía que impacta directamente en los precios.
