El oficialismo bonaerense conformó ayer una mesa colegiada para coordinar la campaña con el objetivo de revertir la elección.
Con el claro objetivo de revertir el resultado electoral de las PASO (el Frente de Todos perdió por cerca de 370 mil votos), la mesa de campaña del oficialismo bonaerense se puso operativa ayer, con la novedad de tener al flamante jefe de Gabinete, Martín Insaurralde, estrenando el traje de coordinador de las acciones electorales.
Ayer en La Plata, se reunieron Máximo Kirchner, Sergio Massa, Jorge Ferraresi, Fernando Espinoza, Leonardo Nardini y el propio gobernador Axel Kicillof (además de Insaurralde), reeditando la mesa de 2019, cuando el peronismo logró recuperar la provincia.
Ayer el grupo de trabajo encargado de coordinar la campaña de forma colegiada comenzó a analizar los actos y el abanico de actividades que van a desplegar los candidatos, sobre todo teniendo en cuenta el límite del 20 de octubre, plazo hasta el que se podrán hacer anuncios relacionados a la gestión.
Buscarán hacer hincapié en la gestión y optimizar la ventana de tiempo hasta el 20 del próximo mes con encuentros de poca cantidad de gente, pero que sean direccionados y sectoriales. En ese marco y con la estrategia derivada en cada una de las provincias, Kicillof intentará poner en valor lo realizado hasta el momento por su gestión.
La reciente incorporación de intendentes al Gabinete bonaerense muestra la necesidad por parte del Gobierno provincial de ganar en territorialidad, y avanzar en una mejor capilaridad a la hora de llegar con política públicas a los sectores más golpeados.
En el FdT bonaerense resaltan que no habrá “una” persona a cargo, si no que la mesa irá tomando determinaciones que luego se irán implementando en forma coordinada. En ese contexto se espera que haya acciones puntuales con sectores de la industria turística, las cámaras agropecuarias, el universo pyme, diversas entidades gremiales, además de la industria cultural y del espectáculo que sufrió especialmente durante la pandemia.
Además, no abandonan la idea de avanzar en una diferente composición de la Legislatura bonaerense, y en especial del Senado, donde Juntos por el Cambio tiene mayoría y de repetirse los resultados del 12S, seguiría conservándola.
Habrá especial esfuerzo en la séptima sección, donde el peronismo quedó más cerca de sumar un senador más con la boleta que lleva en su tope al exintendente de Bolívar, Eduardo Bucca. Tanto en la cuarta sección como en la quinta sección, el FdT continuará con su trabajo territorial sin desatender la primera, que alberga al norte y al oeste del conurbano.
En el oficialismo sacan cuentas y entienden que el bajo nivel de participación en las primarias perjudicó su caudal de votos. Es por eso que el músculo territorial de los intendentes será clave para ir a buscar a los electores que en las PASO no se sintieron convocados.
