El gobierno nacional debe asumir su responsabilidad ante los trabajadores, usuarios y victimas. El Frente Amplio Progresista expresa su dolor por lo ocurrido y respeta el duelo que merecen las personas afectadas.
Ya en el año 2008 la Auditoria General de la Nación informó que la empresa TBA no cumplía con los planes de mantenimiento y seguridad.
Desde esa fecha nada ha cambiado. Es decir, el servicio que se presta diariamente es inseguro, pero el gobierno del matrimonio Kirchner nada hizo al respecto asignando continuidad a la política iniciada en los 90 por Carlos Menem.
La concesionaria cuestionada, TBA, que está a cargo de dicho ramal desde su privatización, tiene como dueño al empresario Claudio Cirigliano, procesado por las "dádivas" al ex secretario de transporte Ricardo Jaime para sus viajes de placer. A pesar de este acto de corrupción, el gobierno le dio hace poco más de un mes atrás a su empresa, la concesión -sin licitación alguna- del servicio al noreste del país que presta el tren “Gran Capitán”.
Como ejemplo máximo de corrupción y desprecio por sus semejantes, TBA invirtió parte de los millones de pesos otorgados como subsidios, en la compra de dólares y operaciones financieras.
Pocas dudas quedan entonces de que este gobierno, que mantuvo la nefasta política de privatización ferroviaria, que desestimó todas las denuncias sobre lo que sucedía con los trenes que durante 6 años fueron “controlados” por un funcionario corrupto en la secretaría de transporte, y que siguió confiando el Sarmiento y otros ramales al mismo empresario que coimeaba funcionarios, debe explicarle a la sociedad la responsabilidad que le cabe en la horrible tragedia del día de ayer en la estación Once.
Surge evidente, que si no hay un cambio político serio en la gestión de gobierno para tener una administración transparente, ética y sin corrupción, la historia de nuestro querido país, correrá siempre por caminos trágicos como lo sucedido en las vías del Sarmiento.
La tragedia una vez más muestra la realidad de cómo millones de argentinos deben viajar todos los días de su vida en condiciones infrahumanas, apretujados, con todo eso que no se puede sentir leyendo esta nota.
Es degradante y desgastante para los trabajadores que llegan cansados a iniciar sus tareas. Nadie del gobierno va a mencionar siquiera el tema.
NI CON LA TRAGEDIA A LA VISTA
El secretario de transporte Juan Pablo Schiavi hace política barata explicando que “accidentes como estos ya los vimos en Europa” y otras barbaridades. Estos son los funcionarios que deben velar por la seguridad del pueblo argentino... (¿Qué novela leyó? ¿La de Ricardo Jaime?: “De mendigo a millonario en cuatro años”).
La única realidad es que no se ha invertido como corresponde en el sistema ferroviario. Sin embargo, este transporte que debería tener una política de estado de primer orden es obsoleto: vías, estaciones, sistemas operativos, de seguridad, locomotoras y vagones en muchos casos están en estado deplorable.
Sin embargo el gobierno Kirchner gasta:
-Más de ochocientos millones de pesos en fútbol para todos.
-Más de dos mil millones de pesos en Aerolíneas Argentinas.
-Más de cuatrocientos millones de pesos en automovilismo para todos.
-¿Y los trenes?
-¿Y la vida cotidiana de los trabajadores que todas las mañanas se levantan a trabajar para construir este país?
-¿Cuál es el orden de prioridades para este gobierno?
ESTA VEZ LA HISTÓRICA FRASE “PAN Y CIRCO” COSTARON DEMASIADAS VIDAS.
Para concluir cabe mencionar que las formaciones siguen funcionando igual que como lo hacían antes de la tragedia, sí, exactamente igual, como si la realidad no existiese para este gobierno.
FRENTE AMPLIO PROGRESISTA - MESA FAP SAN MARTIN

