El titular de la Cámara de Diputados se quedará en el país y hará política. Su intención incial: ampliar la coalición de Juntos por el Cambio con un rol activo predominante del peronismo. Quiénes lo secundarán.
Emilio Monzó fue uno de los principales artífices de la coordinación y construcción de Cambiemos. Fue de los pocos nombres que se repetían en cada mesa de negociación dentro del PRO junto con los principales representantes de la UCR y de la Coalición Cívica. Cuatro años después del ostracismo, el titular de la Cámara de Diputados hasta el 10 de diciembre, vuelve a mostrarse como un actor central de la coalición.
Sin embargo, la estrategia estará enfocada ahora en cómo continuarán desde el llano, en el llamado pos-macrismo. Tras haberse cerrado y existido una centralidad considerable del PRO puro por encima de sus socios y consumada la derrota, a futuro se avizora una coalición con un esquema de poder más horizontal en busca de un nuevo -u al menos distinto- liderazgo. A partir de allí, comienza la puja de las distintas fuerzas y sus máximos representantes.
Monzó dio la primera señal. Este jueves desembarcará en Florencio Varela en su primer acto político en donde hará una demostración de poder y se hará visible quiénes lo acompañarán en lo que muchos imaginan será su carrera para la gobernación en 2023.
Esos dirigentes que lo secundan ya han comenzado a definirse como el “Grupo Afinidad”. Con algunos dirigentes a nivel nacional y con su estructura en la Provincia, este sector, sin romper, se perfila como aquel espacio político “constructivo” desde su rol opositor. Algo similar a lo que fue Sergio Massa y su Frente Renovador del 2015 al 2017.
En la Provincia los principales nombres son los de Eduardo Schiavo y Sebastián Pareja. El primero finaliza su mandato en diciembre como diputado bonaerense. Ambos son los promotores del acto en Varela.
Otros dirigentes del territorio que dejan el recinto legislativo continuarán haciendo política a su lado: Marcelo Daletto, Oscar Sánchez, Gabriel Monzó y Marcelo Pacífico. Hasta 2021 quedarán el diputado Guillermo Bardón y la senadora Ana Laura Geloso.
En este punto, estará puesta la lupa también en otros peronistas que continúan dentro de la coalición como María Elena Torressi, Santiago Passaglia, Hugo Oroño y Lucas Fiorini y Catalina Buitrago (ambos responden a Joaquín De la Torre).
Por otra parte, entre los dirigentes más relevantes se encuentra el cordobés Nicolás Massot. Regresó de una beca en Estados Unidos y será uno de sus laderos más importantes en esta nueva etapa. Ambos vencen sus mandatos el 10 de diciembre y están decididos a hacer política a pesar de momentos en los que se intuyó que se radicarían en el exterior o se pondrían una consultora.
En el Congreso nacional, también tiene a sus representantes. Cinco tienen línea directa con Monzó: Silvia Lospenatto, Sebastián García de Luca, Juan Aiceaga, Eduardo Cáceres y Gabriel Frizza. Los tres primeros provienen de la Provincia de Buenos Aires.
De todos modos, al igual que en el escenario legislativo en la Provincia, otros cuatro dirigentes, según señala el diario Clarín, podrían también sumarse y constituir una banca PJ dentro de un interbloque: Manuel Orrego (San Juan), Diego Amaya (Tucumán), Antonio Carambia (Santa Cruz) y Felipe Álvarez (La Rioja).
En tanto, existe un buen vínculo con el sector radical que ha sido crítico del macrismo y propone una renovación que tiene como principales exponentes al mendocino Alfredo Cornejo y Martín Losteau.
La dirigente Carla Carrizo, del riñón de Losteau, fue clarísima al respecto: “Si lo hubiesen escuchado un poco a Emilio Monzó, probablemente Juntos por el Cambio seguiría en el gobierno”.
Dentro de Juntos por el Cambio, comienza a tomar fuerza el sector que posee una idea aperturista y política territorial como la de Monzó y se perfilan para disputar el liderazgo al ‘macrismo’.
