La discusión comenzó al tratar dos proyectos de nocturnidad, momento en que los ediles opositores vertieron fuertes críticas por la pelea callejera difundida por cámaras de seguridad en 46 y diagonal 74. También hubo cruces por la instalación de una planta de residuos. El único expediente que salió aprobado fue un decreto para que el Ejecutivo solicite al gobierno provincial un aumento de la Tasa de Capitalidad.
El Concejo Deliberante platense tuvo sus momentos álgidos ayer, a poco de iniciarse la sesión, cuando el cuerpo legislativo trató dos proyectos referidos a la nocturnidad, que finalmente fueron enviados a las comisiones para su estudio.
El primero, presentado por las ediles Irma Sánchez (ARI-CC) y Teresa Urriza (FplV-PJ), prevé modificar el Código Contravencional para sancionar a los padres cuyos hijos menores transiten en la vía pública en estado de ebriedad. El segundo, del concejal Cristian Vicent (Frente Renovador Platense-PJ), procura la creación de la figura del "conductor designado" para que los bares premien a los automovilistas que no beban alcohol.
Pero lejos de centrarse en las características de dichas iniciativas el debate que se abrió giró sobre lo sucedido el domingo pasado a horas del mediodía cuando varios jóvenes se pelearon y uno de ellos terminó internado con heridas graves. El episodio, sucedido en pleno centro platense, fue captado por las cámaras de seguridad instaladas por el Municipio local y difundido en los medios.
En este sentido el concejal arista Oscar Negrelli fue el más duro en sus críticas al señalar “Como concejal de la oposición me da vergüenza que el Ejecutivo municipal se haya “pavoneado” con esas imágenes. El Estado Municipal estuvo a punto de filmar la muerte de un platense, y pasaron 25 minutos hasta que apareció el primer policía.”
Al mismo tiempo el edil del Pro, Gonzalo Atanasof cuestionó la falta de controles por parte de la Comuna. “Hay más de 17 restaurantes en La Plata que funcionan como boliches bailables y que el Ejecutivo no sanciona.”
En respuesta a las críticas, la concejal oficialista Teresa Razzari señaló que, aunque hay mucho que mejorar, las cámaras instaladas por el municipio sirven para detectar a los culpables de hechos ilícitos y son presentadas como pruebas ante la Justicia. Además defendió la acción municipal expresando que ha “mandado a realizar un sinfín de clausuras” e indicó que “se baila en los bares por uso y costumbre que deben reglamentarse.”
A lo que Negrelli contestó que hay que tener cuidado porque “con el uso y costumbre se puede normalizar cualquier situación”.
Luego de este debate, se desató nuevamente la polémica al tratar un proyecto presentado por Razzari que propone realizar un estudio de factibilidad para la instalación de una planta de tratamiento de residuos sólidos urbanos en los terrenos del Parque Industrial II, en Abasto; predio que fue adquirido por la gestión anterior.
Desde la oposición se cuestionó por un lado la elección del lugar, ya que el Municipio podría promover allí la instalación de empresas e industrias; y por otra parte se criticó la falta de un debate con vecinos y ambientalistas ante un tema tan delicado y polémico.
Esta vez fue la concejal alakista Urriza quien desestimó el proyecto y presentó un pedido de informes inquiriendo por qué no se utilizó el Parque Industrial ni se vendieron sus terrenos.
Finalmente la presidente del bloque de concejales oficialistas, Susana Gordillo, ofició de mediadora y la iniciativa pasó a las comisiones para su tratamiento.
Sólo un proyecto pudo ser aprobado en la tarde de ayer y fue, justamente, una iniciativa surgida del diálogo político. La propuesta, presentada desde el bloque Unión-Pro, había sido discutida previamente con el Intendente Pablo Bruera y lo insta a que requiera un aumento de la Tasa de Capitalidad que el Estado provincial destina a La Plata.
La medida, que fue aprobada por unanimidad, implica un espaldarazo del Concejo Deliberante al Ejecutivo municipal en un momento en que las finanzas a nivel local también sufren la crisis desatada en la provincia.

