En una pulseada decisiva, los sectores que responden a Cristina Fernández y Axel Kicillof reavivan el debate constitucional. El peronismo, más dividido que nunca.
La interna del peronismo bonaerense está al rojo vivo y este martes a las 17 podría marcar un punto de inflexión. La Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires tratará un proyecto de ley que propone suspender las PASO y hacer coincidir las elecciones provinciales con las nacionales, algo que desde la gobernación consideran directamente inconstitucional.
La iniciativa fue impulsada por la senadora, Teresa García, dirigente cercana a Cristina Fernández de Kirchner, y es leída por el oficialismo como un acto de provocación política. El trasfondo del debate excede lo legal: está en juego el liderazgo dentro de la principal fuerza opositora y el modelo de conducción para los próximos años.
Mientras el proyecto avanza en la Legislatura, el gobernador, Axel Kicillof, ratificó públicamente su intención de que los comicios se celebren en días separados. «Queremos que se vote en dos jornadas distintas», reiteró en el plenario de Somos Barrios de Pie. En la vereda opuesta, CFK sostuvo en una reunión partidaria en Moreno que la mejor opción sería realizar elecciones concurrentes con las nacionales. En medio de esa disyuntiva, el bloque oficialista podría terminar votando una iniciativa que contradice la postura del propio gobernador.

La tensión institucional escala al ritmo de los movimientos en las sombras. A mediados de marzo, Kicillof se reunió en secreto en La Plata con Máximo Kirchner y Sergio Massa. El encuentro se filtró recién después de la marcha del 24 de marzo. En las últimas horas, surgieron rumores sobre un posible cónclave similar antes de la sesión del martes, aunque la relación entre las partes se ha ido tensando.
Teresa García, autora del proyecto que suspende las PASO, reforzó su posición en declaraciones a Futuröck. «Si está advertido que si hay desdoblamiento Cristina será candidata, listo, me parece que lo que hay que hacer es reiniciar con sensatez las conversaciones», lanzó, en lo que fue interpretado en La Plata como un ultimátum. A su vez, García afirmó en diálogo con Tiempo que su objetivo es “la unidad”, y negó que sus palabras puedan tomarse como una amenaza.
En lo estrictamente jurídico, la senadora bonaerense argumentó que el artículo 83 de la Constitución provincial respalda la potestad de la Legislatura para fijar las fechas electorales. «Si el gobernador cree que puede hacerlo por decreto, bueno, lo hará. Pero la Constitución no lo dice», afirmó. A esa interpretación se opuso con firmeza Carlos Bianco, ministro de Gobierno, quien defendió la competencia exclusiva del gobernador en esa materia, amparándose en el artículo 144, inciso 7.
La disputa entre García y Bianco ya dejó varias réplicas mediáticas. «No respondí cuando dijo que el proyecto era un mamarracho. Pero cuando sostuvo que es inconstitucional, no pude dejarlo pasar», apuntó la senadora. El funcionario, por su parte, se apoyó en dictámenes de constitucionalistas que respaldan la atribución del Ejecutivo para definir la fecha de los comicios. «No están respetando las facultades constitucionales del gobernador», disparó.
Más allá de lo técnico, hay un trasfondo político ineludible: la lucha por la conducción del espacio. La situación es cada vez más compleja y, según Bianco, el escenario aún está abierto: «Todas las pelotitas están en el aire». Mientras tanto, entre bambalinas, algunos ya buscan antecedentes históricos que puedan inclinar la balanza. Uno de ellos es el plebiscito convocado por Eduardo Duhalde en 1994 para habilitar su reelección. Como entonces, la legalidad podría ser el terreno de disputa para una batalla de poder mucho más profunda.
