La aprobación contó con los votos positivos de los ocho concejales leales al ex intendente, las dos concejalas del PRO y el concejal Guido Alvarado, aliado de Ramón Lanús en el legislativo. Dado que no tenían mayoría, la aprobación se logró gracias a la abstención del bloque vecinalista de Convocación, actualmente parte del oficialismo local
La concejala de La Libertad Avanza, María Feldtman, justificó su voto con diversas críticas hacia la gestión de Posse, afirmando que «las cuentas cierran, pero a los vecinos que pagamos cada vez más, no nos cierran». Aunque su bloque rechazó la Rendición de Cuentas, Alfredo Montes, también de La Libertad Avanza, solicitó abstenerse inmediatamente después.
La oposición criticó el doble estándar entre las denuncias públicas y el apoyo en el legislativo. Federico Meca, concejal del massismo, recordó varias afirmaciones de Ramón Lanús en su discurso de apertura, donde criticaba el estado de las cuentas públicas y sugería sobreprecios en las compras, advirtiendo que «quien se abstenga o vote a favor, va a ser cómplice de todo esto».
Marcos Díaz, del interbloque peronista, destacó las diferencias injustificadas entre lo presupuestado y lo ejecutado, señalando una gran cantidad de movimientos y modificaciones en partidas específicas.

El concejal Guido Alvarado, único representante directo del intendente en el recinto, reconoció las críticas de la oposición y justificó su voto positivo afirmando que «la gestión entrante y la saliente somos del mismo signo político».
Gabriela Martínez, del PRO, subrayó las políticas de fomento al trabajo del municipio en los últimos años, justificando su voto positivo al afirmar que «hay mucho hecho y más por hacer, esperemos que se pueda continuar».
Catalina Riganti, de Convocación, resaltó el compromiso de su espacio con una gestión transparente y su apoyo al actual intendente, pero solicitó abstenerse, alegando que «lo presentado cumple con los requisitos técnicos pero resulta insuficiente en calidad de servicios y respuestas que los sanisidrenses merecen».

Walter Pérez, del possismo, expresó su orgullo por haber sido parte de la gestión hasta diciembre y defendió la situación fiscal heredada, asegurando que «se dejaron las cuentas en orden y los insumos necesarios para la nueva gestión».
La Rendición de Cuentas se aprobó con 11 votos positivos (8 del possismo, 2 del PRO y Alvarado), 8 votos negativos (6 del peronismo y 2 de La Libertad Avanza), y 5 abstenciones (4 de Convocación y 1 de La Libertad Avanza).