Con casi la mitad de la cosecha sin vender, los productores optan por esperar en medio de la inestabilidad cambiaria y el clima electoral.
La producción agropecuaria atraviesa un momento de cautela: cerca del 50 % de la cosecha permanece sin vender. ¿El motivo? La volatilidad del dólar, impulsada por el contexto político con las elecciones a la vuelta de la esquina, que condiciona las decisiones de venta de los productores.
Aunque la divisa se ubica cerca del techo de la banda de flotación, la expectativa de una nueva suba frena la liquidación, pese a que el ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, niega cambios en el esquema cambiario después de las elecciones.
Este jueves, referentes del sector se reunieron en la Bolsa de Cereales en una mesa redonda dedicada a la agroindustria internacional. El encuentro fue organizado en conjunto por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la Cámara de la Industria Aceitera y Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC), el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) y la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid). Allí, dirigentes coincidieron en que el tipo de cambio y las políticas económicas asociadas generan un fuerte clima de preocupación que impulsa a los productores a retener granos.
Gustavo Idígoras, presidente de CIARA-CEC, dijo que aún resta liquidar la mitad de la cosecha y explicó: «Los productores esperan que el dólar suba más. Nosotros tenemos barcos que llenar, entonces empieza a subir el precio del grano, pero cuando ya estás perdiendo plata no querés subir más el precio. En esto estamos».
En diálogo con este medio, Juan Pablo Karnatz, de Confederaciones Rurales Argentinas, describió el razonamiento de los productores: «El productor sigue vendiendo en la medida que necesite y no más. El grano no vendido es un resguardo de valor. Mientras no necesites venderlo, no lo vas a vender, esto es totalmente lógico». Además, advirtió: «Hay mucha incertidumbre, tasas muy altas y un dólar que se considera planchado y no competitivo todavía, porque las reformas estructurales que requiere el país no se hicieron. Estamos en un momento electoral y el productor, como cualquiera, se comporta conservadoramente».
El economista especializado en agroindustria, Pablo Adreani, explicó al portal Letra P que el Gobierno intenta seducir a un sector que no confía plenamente. «La decisión política de mantener las retenciones se tomó porque las cuentas no le daban bien al Gobierno en el interior del país», evaluó, y agregó: «La liquidación de divisas se iba a agotar a finales de octubre».
Según el consultor, «no se va a liquidar mucho más» debido a la incertidumbre que generan las elecciones sobre el tipo de cambio y la paridad. «El FMI está pidiendo que se libere el atraso cambiario. La baja de retenciones y la suba del dólar ya le genera al productor una ganancia importante. No va a vender soja hasta ese momento (las elecciones), entonces se va a mantener igual o posiblemente baje hasta octubre», detalló.
Para Adreani, «el productor va a vender lo mínimo posible, hasta que pase la cuestión política, y en octubre tampoco va a salir corriendo. Históricamente retiene el grano en esos momentos«. Además, destacó que el mercado ya mostró una suba importante en la soja y en sus futuros: “Cuando el mercado sube no vende, es la cultura del productor”, subrayó.
Caputo ratificó el esquema de bandas cambiarias
En su transmisión en vivo de Carajo, Caputo y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, reafirmaron que el sistema de bandas de flotación no sufrirá cambios tras las elecciones de medio término. «No va a cambiar nada» en el régimen, señaló Caputo, cuyo techo actual está cerca de los $1.460.
El ministro detalló que la meta es ampliar progresivamente las bandas hasta que pierdan relevancia, permitiendo que el tipo de cambio flote sin afectar al sistema. También pidió a los empresarios “cambiar el chip” y no trasladar automáticamente las subas del dólar a los precios, argumentando que “ahora hay más competencia y el modelo económico cambió”.
Caputo defendió la solidez del programa económico, diseñado para evitar que la volatilidad cambiaria impacte en la inflación.
