Mientras el Gobierno celebra una baja de la inflación y la estabilización del tipo de cambio, crece el desequilibrio externo por turismo y bienes importados. La clase media alta viaja, compra y consume en dólares. La mayoría apenas sobrevive.
En abril de 2025 salieron del país 881.161 personas. Fue el tercer abril más alto en turismo emisivo desde que se tiene registro. En los primeros cuatro meses del año, las salidas al exterior alcanzaron un récord histórico de casi 6 millones. Al mismo tiempo, el Banco Central informó que el déficit de la cuenta viajes trepó a 3.613 millones de dólares, más del triple que en igual período de 2024.
El economista Martín Polo lo resumió con una frase que captó la atención en redes sociales: “Miami le gana a Vaca Muerta”. Con eso quiso decir que el aumento en la liquidación de dólares del sector energético, que pasó de 1.521 millones a 2.404 millones en un año, no alcanza para cubrir la creciente salida de divisas por turismo. “Lo que estamos viendo es que los dólares se van de la economía, y eso es lo único que importa”, advirtió Polo.
La explicación del Banco Central buscó calmar las aguas: “Alrededor del 60% de los egresos por viajes, pasajes y pagos con tarjeta son cubiertos por los propios clientes con dólares en su poder”, señaló el informe oficial. Es decir, una parte de esas compras no presiona sobre las reservas. Pero el mercado mira otro número: el rojo crece igual y se lleva puestos los ingresos por exportaciones energéticas.
El mismo viernes en que se conocieron esos datos, el Central vendió reservas por US$ 117 millones, según precisó el analista Christian Buteler, y cerró mayo con ventas netas por US$ 49 millones, rompiendo una racha de seis meses consecutivos con compras. En paralelo, el ministro Luis Caputo volvió a presionar por una economía bimonetaria. Primero, pidió a los comercios que comiencen a facturar en dólares y, días antes, había lanzado un nuevo blanqueo.
En paralelo, el fenómeno refleja una economía cada vez más fragmentada. Mientras algunos sectores celebran una nueva primavera con récords en ventas de autos, motos, electrodomésticos y propiedades, la mayoría de los hogares no logra recuperar el consumo básico. Según datos de Kantar y Nielsen, apenas el 5% de las categorías creció en los hogares de menores ingresos. En los sectores altos y medios, el 79% mostró mejoras.
“Estamos ante una sociedad dual, con un consumo también dual”, explicó Guillermo Oliveto. Según el consultor, sólo el 30% de la población está en condiciones de aprovechar la apreciación del peso, la baja de aranceles y el acceso al crédito. “El otro 70% vive inmerso en una cultura del ‘no’: no a las primeras marcas, no a las vacaciones, no a darse un gusto”, señaló.
El FMI también mira esta dinámica. Alfonso Prat-Gay, exministro de Economía, elogió la salida del cepo, pero advirtió que la situación externa es frágil. Recordó que el Fondo suele recomendar una devaluación del 20% al iniciar un nuevo acuerdo, lo que llevaría el tipo de cambio a unos $1.316, por encima de los $1.200 del cierre del viernes.
El último Hot Sale reflejó el mismo contraste: se triplicaron las compras internacionales desde el país. Los productos más vendidos fueron PlayStation 5, AirPods 4 y el iPhone 14. Para una parte de la población, la Argentina se volvió más barata en dólares. Para el resto, la reactivación sigue sin llegar.
