El vecino de Olivos, Miguel Ángel Paz, se mostró arrepentido luego prestar declaración indagatoria tras el violento hecho que protagonizó en la entrada del edificio donde vive.
Tras una violenta reacción hacia el vigilador del edificio donde habita, el preparador físico, Miguel Ángel Paz, fue llamado a declaración indagatoria -vía skype a raíz del cornovairus- admitió que su «reacción fue desmedida» y dijo estar arrepentido .
Fue indagado por el fiscal de Vicente López, Martín Gómez. Las imputaciones en su contra son por lesiones y amenazas que sufrió Gustavo Granucci.
Sin embargo, según señala el diario La Nación, Paz también fue imputado por el juez federal de San Isidro, Lino Maribelli, por violar el artículo 205 del Código Penal, que establece una pena de prisión de seis meses a dos años «para quien violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes para impedir la introducción o propagación de una epidemia».
También lo imputó por la violación del artículo 239 del Código Penal, que establece prisión de 15 días a un año la persona que «resistiere o desobedeciere a un funcionario público en el ejercicio legítimo de sus funciones o a la persona que le prestare asistencia a requerimiento de aquel o en virtud de una obligación legal».
El sábado a las 22:00 el Comando de Patrulla de Vicente López se hizo presente en la calle Rosales al 2700 ante el llamado al 911 de una persona de seguridad privada de un edificio que intentaba impedir que el vecino Paz, quien habría estado en Estados Unidos hacia 2 días, salga de su casa. Ante la actitud del guardia, Paz lo agrede verbal y físicamente, lo cual es constatado por la patrulla local al arribar al lugar.
El personal de vigilancia privado fue llevado al Hospital Municipal Houssay para su chequeo y aislamiento; mientras que el agresor ingresó en una cuarentena domiciliaria y se le consignó una patrulla en el domicilio para verificar el cumplimiento.
