Aída Ayala fue declarada culpable por defraudación contra la administración pública. Tras la sentencia, cuyos fundamentos se darán a conocer el próximo 8 de julio, las miradas se posaron sobre el mandatario provincial, quien todavía no se pronunció sobre el caso -fue su jefe de Gabinete y secretario general-.
El gobernador de Chaco, Leandro Zdero, recibió un duro golpe político: la exintendente de la ciudad de Resistencia, Aída Ayala, fue condenada a tres años de prisión por defraudación contra la administración pública. Zdero fue su secretario general y hasta su jefe de Gabinete durante la gestión de la dirigente de la Unión Cívica Radical (UCR), una de las máximas referentes del espacio -fue tres veces consecutivas intendenta de Resistencia, de 2003 a 2015-.
La Justicia culpó a Ayala de darle a la empresa «Pimp S.A.» de manera indebida el negocio de la recolección de basura en la ciudad en 2014, cuando cumplía su último mandato. La compañía lavo parte del dinero de la concesión (aproximadamente unos 260 millones de pesos).
Hubo 17 acusados, pero solo ocho fueron condenados -el resto absueltos-, entre ellos Jacinto Sampayo, actual secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales, a tres años y seis meses de prisión por lavado de dinero, y Daniel Fischer, expareja de una de las hijas de Ayala y quien trabajó con la ex jefa comunal en su campaña para la gobernación, a seis años y seis meses de prisión por fraude en perjuicio de la administración pública y lavado de dinero.
El fiscal Federico Carniel había pedido una pena de 10 años contra la dirigente. La exfuncionaria responsabilizó a la jueza federal Zunilda Niremperger y al fiscal Patricio Sabadini -quienes la investigaron y enviaron a juicio oral-, y los denunció por mal desempeño. En sus palabras, Ayala expresó: «Soy inocente. Definitivamente esta fue una causa armada. El objetivo era mi persona. Fue en 2017, luego de un éxito rotundo donde yo me postulaba a la gobernación. El objetivo era terminar políticamente con mi carrera y aquí están las pruebas».

Ayala no escuchó cuando el tribunal la declaró culpable. Es que antes de la sentencia tuvo que ser asistida por médicos y el presidente del tribunal oral, Juan Manuel Iglesias, dispuso un cuarto intermedio. Luego, la lectura continuó, pero sin Ayala. «por el tema emocional los médicos recomendaron que se retire del tribunal, lo que fue autorizado», explicó Iglesias.
Cuando tuvo su último mandato en 2015, ese año fue la candidata de Cambiemos -entonces la alianza entre la UCR, el PRO y la Coalición Cívica, luego devenida en Juntos por el Cambio- para la gobernación de Chaco que perdió contra el peronista Domingo Peppo. En 2015, con Mauricio Macri como presidente de la Nación, asumió como secretaria de Asuntos Municipales del Ministerio del Interior, cartera a cargo de Rogelio Frigerio. Y en 2017 juró como diputada nacional.
Durante su último mandato como intendenta, Zdero fue su secretario de Gobierno y luego ejerció como jefe de gabinete hasta el fin del mandato. Sin embargo, el vínculo del actual gobernador de Chaco con la exintendenta no terminó ahí: Maida With, hija de Ayala, fue candidata a diputada por la lista de Zdero en las elecciones de 2013.
Además, Ayala debe enfrentar otro juicio por «fraude en perjuicio de la administración pública». La Justicia Federal de Resistencia investiga un supuesto direccionamiento, y el presunto pago de sobreprecios, en contrataciones realizadas por el municipio chaqueño de Quitilipi, cuando esta funcionaria se desempeñaba como secretaria de Asuntos Municipales de la Nación, entre 2015 y 217, dentro del Ministerio del Interior.
