Rafael Flores, ex diputado nacional y compañero de estudios de Kirchner, brindó una entrevista donde revela detalles del pasado del ex presidente. Los Derechos Humanos, un progresismo frágil, la relación con Menem, la publicidad alrededor de Cristina, y la defensa del estudio jurídico del titular del PJ en una causa por violación a un funcionario de la dictadura.
La Revista Noticias del 28 de febrero trae una nota con Rafael Flores, ex diputado nacional oriundo de Río Gallegos. Estudió Derecho con Néstor Kirchner en La Plata y militaron en el mismo espacio. Estuvieron presos en celdas contiguas durante algunas horas en 1977. En los 90 la política los acercó hasta que Flores se fue al Frepaso y luego con Carrió. Como fiscal, acusó a un violador asociado a la represión y defendido por un socio del estudio jurídico del actual titular del PJ.
En la entrevista, Flores afirma que estuvieron “demorados. Si uno dice que estuvo preso durante la dictadura eso lleva a quien escucha a imaginar algo terrible. Pero en nuestro caso no fue así. En marzo de 1977 estuvimos demorados entre 48 y 72 horas en la cárcel de Río Gallegos porque no sabían donde ponernos. No fuimos tratados con violencia, no nos fueron a buscar a nuestras casas, sino que nos citaron por nota. Fuimos pensando que se trataba de una cuestión vinculada con las prórrogas que habíamos pedido por el servicio militar”.
Flores agrega que “quien estaba al frente del Ejercito en Río Gallegos, el coronel Alberto Callón, era amigo de mi papá y del de Kirchner”.
Sobre la actividad profesional del ex presidente, Flores dijo que “se dedicaba a las cobranzas y los remates judiciales”. Afirmó que ni “Néstor ni Cristina tenían algo que ver con la defensa de los presos políticos”.
Además, el ex diputado nacional informó que Domingo Ortiz de Zárate, ex socio de Kirchner, defendió al segundo jefe en Santa cruz de la Policía federal, de apellido Gómez Roucco, ligado a la represión de la dictadura. Lo llamaban “el sátiro del pasamontañas” y fue el primer condenado por violaciones seriales que tuvo Río Gallegos. Flores se desempeñó como fiscal ad hoc en esa causa.
“Recuerdo que el estudio de Kirchner argumentaba que el sexo oral al que fue forzada una de las mujeres abusadas no podía calificarse como violación”, recuerda Rafael Flores.
Respecto a la actividad política, el abogado rememora que Kirchner armó “el Ateneo Juan Domingo Perón, donde había militantes de la Tendencia y otros de derecha. Además, a través de su cuñado Armando Meracdo, se acercó al Sindicato Unidos de Petroleros del Estado (SUPE), se acercó a la derecha dura del peronismo, al sector del sindicalista Diego Ibáñez, y apoyaba a Isabelita. Una vez vino Luder a Santa Cruz en el 83, Kirchner y su grupo lo desafiaron gritando ´Isabel conducción, lo demás es traición`”.
Flores recordó que ese mismo año, Kirchner y su grupo “le organizaron un acto de desagravio al gremialista Rodolfo ´Fito` Ponce, que era una especia de icono de la Triple A en Bahía Blanca”. Remata agregando: “Eso está en los diarios santacruceños de la época”.
El ex compañero de estudios del titular del PJ cree que el progresismo es parte de la instalación de una imagen que Kirchner quiere vender. “A él le interesa mostrar lo que hubiera querido ser y no fue. Por ejemplo, en Santa Cruz nunca hubo algún evento oficial que recordara el 24 de marzo o a los desaparecidos de l provincia”.
Flores encabezaba el Movimiento de Renovación Peronista (MRP), vinculado a la izquierda del PJ, donde Kirchner militó menos de un año. Luego en la década del 90 comenzaron a armar un acuerdo que llevó al pingüino a la gobernación.
El abogado de 60 años hizo campaña en el 93 junto a la actual presidenta Cristina Fernández: “llegamos a un pueblo y ella relató la decisión de Kirchner de primero bajar los sueldos y después compensar a los empleados, y se le quebró la voz en ese momento del discurso. Yo pensé que se había emocionado. A la tardecita llegamos a otro pueblo, y Cristina dio el mismo discurso y se quebró en el mismo momento. Ahí ya no me gustó tanto. Luego salimos para Puerto San Julián. Cristina repitió el mismo discurso y la escena fue calcada, se le quebró la voz en la misma frase”.
Dice que con Cristina hubo un esfuerzo publicitario. Dijo que fue elegida por la revista El Parlamentario como Senadora del año cuando apenas había asumido en el 93 y aunque no había presentado ni un proyecto de ley. “Santa Cruz, justo en el mes que le dieron el premio, compró 6.000 ejemplares de la revista por 30.000 pesos. Nunca editó esa cantidad de ejemplares en toda su historia (…) la orden de compra era anterior a la publicación”, afirma Flores.
Para cerrar, el ex compañero de militancia de Kirchner dijo que se alejó del ex presidente porque no aceptó ser constituyente “porque estaba en contra de reformar la Constitución par habilitar la reelección de Menem. Y si iba como constituyente por Santa Cruz tenía que votar a favor de la reelección. Eso molestó mucho a Kirchner. Él lo apoyó fuertemente a Menem mientras le convino, mientras se discutió la privatización de YPF. La noche anterior a eso, yo lo tenía a Kirchenr en una oreja y al jefe de los diputados menemistas en la otra pidiéndome por favor que votara a favor de la ley de privatización, cosa que no acepté. Ahí rompí con Kirchner”.
