Una familia desesperada, una localidad movilizada, Erica que no aparece, y un sospechoso que todos condenan pero la justicia no puede detener. A dos meses de su desaparición, este jueves se realizó una nueva marcha. Los últimos avances de la investigación.
Por Matías Suárez
El desahogo de Florencia fue cantar. Con un acto audiovisual en el Paseo de los Inmigrantes finalizó anoche la marcha a dos meses de la desaparición de su mamá. Su abuela, sus tíos, y toda la comunidad de San Isidro, incluido el intendente Gustavo Posse, manifestaron su ansiedad y su dolor al no encontrarla. “La incertidumbre es lo más difícil de sobrellevar”, expresó María Esther, madre de Erica Soriano.
A lo largo de la Avenida de Mayo de Villa Adelina, casi mil quinientas personas participaron de la marcha. Entre ellos se encontraba el intendente Gustavo Posse; el secretario de Obras Públicas, Bernardo Landívar; el de Servicios Públicos Alberto Trípoli; y los concejales Carlos Castellano, Daniel Giovanelli y Pablo Fontanet. “Es la ansiedad y la necesidad que uno tiene como persona de tratar de colaborar, uno quiere colaborar por eso la presencia de tantos amigos que estamos acá, que nunca la conocimos a ella personalmente pero si queremos ayudar”, manifestó el jefe comunal sanisidrense.
En el Paseo de los Inmigrantes se instaló una tarima y una pantalla, donde se proyectó un video en el que se repasó los diferentes momentos de la búsqueda desde que Erica desapareció.
Cuando terminó, con lágrimas aún en los ojos, María Esther tomó el micrófono y pronunció palabras de agradecimiento para los que participan de cada una de las marchas. “Lo que pasa con la gente es maravilloso, siempre dentro de lo malo que pueda suceder hay algo bueno, está sucediendo algo muy malo en mi vida en este momento que es la ausencia de mi hija pero no dejo de ver todo lo que sucede a mi alrededor que es maravilloso por parte de la gente”, aseguró. Florencia, la hija de Erica, finalizó el acto cantando un tema dedicado a su mamá.
El Caso de Erica tiene un sólo sospechoso, su pareja Daniel Lagostena. El único investigado pero que ninguna prueba es lo suficientemente firme para poder detenerlo. A pesar de eso, María Esther le confió a LaNoticiaWeb que “el primer día cuando hablé con él, por lo que me dijo, yo sabia que a mi hija le había pasado algo muy feo, y ahí supe que él era el responsable de esto; le había dicho: no llegó todavía y ya pasaron más de tres hora; el me respondió: se habrá perdido.”
Esa noche la persona más activa y a su vez más optimista era Ariel Ursino, abogado de la familia Soriano. Es que en el mismo momento en que la marcha se desarrollaba, la policía estaba allanando el domicilio de Viviana Lagostena, hermana de Daniel. “En esa casa vive Viviana con su hijo Brian, este chico se había mandado mensajes de texto con Daniel el día viernes a la noche, y como era muy complicado recuperar los mensajes desde el teléfono de Daniel porque es muy viejo, entonces se va a tratar de recuperar los mensajes desde el teléfono de Brian”, explicó.
Además de ese allanamiento, el jueves fue un día de varios avances en la investigación. Por un lado a partir de un cruce de llamadas se comenzó a buscar a Erica en el lecho del Río de la Plata, desde Costanera Sur hasta la reserva ecológica.
Se requisó la camioneta del padre de Lagostena, donde dio positivo la prueba con luminol en tres lugares, “se corto esos tres lugares y se mando a investigar, por lo general es sangre cuando da positivo el luminol”, confió Ursino.
El abogado fue contundente en asegurar que “los cruces de llamada son de gente relacionada a Daniel Lagostena, en un horario extraño y de una duración muy extraña”. Si bien él se muestra muy optimista con los avances en la causa, el abogado se sincera al afirmar: “La verdad es que me gustaría tener una respuesta para la familia lo más rápido posible”.

