El Gobernador tiene en sus filas a la mayor parte de los jefes comunales del conurbano. En tanto, el cristinismo tiene a los cuatro de La Cámpora y algunos más. En medio, los que construyen con un peronismo de tercera vía o prefieren esperar a que haya algo más definido. Andreotti y el Frente Renovador sigue con el mensaje de unidad, mirando el partido desde la platea.
El Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, lanzó este sábado su espacio político propio, Movimiento Derecho al Futuro. La carta de presentación del mismo estuvo avalada, además de por múltiples organizaciones, por Intendentes poderosos del conurbano bonaerense.
Luego de esa declaración de apoyo formal por parte de jefes comunales que ya se mostraban como kicillofistas o aliados, ¿Dónde quedó parado cada uno en la interna?
LOS INTENDENTES ALIADOS A KICILLOF.
Estos son fáciles de deducir. Pues, su firma puesta en la carta de presentación de Movimiento Derecho al Futuro los deja expuestos. Sus nombres ya estaban puestos de este lado en el poroteo, salvo de uno que fue sorpresa: Federico Achaval, Intendente de Pilar.
El jefe comunal fue uno de los que firmó el documento, sorprendentemente, ya que se posicionaba más del lado de Cristina Fernández de Kirchner en la interna. Incluso, Achaval recorría la Provincia de Buenos Aires con Gastón Granados, Intendente de Ezeiza, quien si se reconoce cristinista. Sin dudas, el nombre de Achaval fue ‘la bomba’ del documento.
Kicillof se quedó con la mayoría de los intendentes del conurbano. Así, podemos ver en sus filas, además de a Achaval, a Fernando Moreira (San Martín), Julio Alak (La Plata), Fernando Espinoza (La Matanza), Mario Ishii (José C. Paz), Jorge Ferraresi (Avellaneda), Mario Secco (Ensenada), Juan José Mussi (Berazategui), Andrés Watson (Florencio Varela), Pablo Descalzo (Ituzaingó), Mariano Cascallares (Almirante Brown), Lucas Ghi (Morón) y Fabián Cagliardi (Berisso).
Junto con ellos, una inmensa cantidad de los peronistas del interior bonaerense, de los que pocos se unen a Federico Susbielles en las filas camporistas.
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LOS INTENDENTES QUE SE POSICIONAN EN EL CRISTINISMO.
Si bien los intendentes aliados a Movimiento Derecho al Futuro difundieron el mensaje de que «no es contra Cristina», quedaron frente a La Cámpora y el cristinismo en la -hasta ahora vigente- interna peronista.
La Cámpora ha sabido crecer en poder en el conurbano bonaerense en las últimas elecciones. Así, quedaron sin adherir al armado de Kicillof los siguientes Intendentes fuertes: Gustavo Menéndez (Merlo), Mayra Mendoza (Quilmes), Julián Álvarez (Lanús), Damián Selci (Hurlingham), Mariel Fernández (Moreno), Federico Otermín (Lomas de Zamora), Marisa Fassi (Cañuelas), Nicolás Mantegazza (San Vicente) y el ya nombrado Gastón Granados (Ezeiza).
Leonardo Nardini, Intendente de Malvinas Argentinas, estaría también en estas filas pero desde una óptica más cauta. Un cuadro importante para el cristinismo, ya que es uno de los intendentes que mejor imagen tiene en la primera sección. Leo Boto (Luján), se encuentra en una posición similar, ya que se podría encuadrar como cristinista, pero se muestra en determinados momentos con el kicillofismo.

LOS QUE NO JUEGAN NI PARA UNO, NI PARA EL OTRO.
Julio Zamora (Tigre) y Ariel Sujarchuk (Escobar), son dos de los cuadros más potentes en un armado distante a La Cámpora y al gobernador. Estos jefes comunales coquetean con un peronismo de tercera vía pero también de una manera cauta, teniendo en cuenta el alto poder político que poseen.
Más lejano se encuentra Fernando Gray (Esteban Echeverria), quien también mantiene contacto con el poderoso peronismo cordobés (que tiene como principal terminal en BsAs a Zamora). Gray juega su propio partido, manteniendo su poder político en Echeverria y especulando con lo que pasará en el futuro, sin dar guiños a ninguno, pero con un odio tajante a La Cámpora.
Rancho aparte se encuentra Juan Andreotti, Intendente de San Fernando, quien es del Frente Renovador y, como tal, se mantiene a la orilla de la interna del Partido Justicialista esperando a que Sergio Massa pueda terminar con la grieta peronista.

