«Hay una decisión política, no es una cuestión presupuestaria de destruir la ciencia y la técnica pública»
Sobre la situación del sistema científico tecnológico nacional, que recientemente científicos del CONICET reclamaron al Gobierno los u$s54 millones que les asignó el BID y nunca fueron ejecutados, el escenario es crítico. Además de recortar el gasto público en educación superior, recortó también transferencias específicas que hacen a la infraestructura universitaria, a la ciencia y la técnica en las universidades y a la extensión universitaria, contó Pinazo.
En 2023, el presupuesto era de 8 mil millones de pesos y, en la actualidad, el presupuesto de ciencia y técnica de las universidades es de 5 mil millones de pesos: «hay una caída en términos reales de casi el 90% en dos años y a la vez el gobierno dejó de invertir en infraestructura, eso es, laboratorios«, expresó el investigador. Esto significa que montón de proyectos de investigación que debieron discontinuarse.
En el caso de la Universidad Nacional de General Sarmiento existe un edificio que está terminado en un 95% para laboratorios, de 2.000 metros cuadrados. «Nosotros no podemos terminar y no podemos instalar equipos que compramos que algunos son únicos en el país y no los podemos instalar porque el Gobierno no termina ese 5% que falta para habilitar», especificó el vicerrector.
En relación con la decisión del Gobierno a no destinar los fondos necesarios, «el Gobierno está destinando hoy un 20% de lo que dedica a la vocería presidencial de Adorni, con lo cual el argumento de que es un problema de plata es un argumento que no se sostiene para alguien que sepa sumar ni tres segundos«.
«No es un problema presupuestario»
«Si no hay universidad pública en Argentina, si no hay ciencia pública en Argentina, en un futuro no va a haber médicos, no va a haber médicas, no va a haber ingenieros, no va a haber ingenieras«, reflexionó Germán Pinazo, en relación con que el Gobierno destinó a intereses capitalizables de la deuda, solo en julio de este año, casi 10 veces lo que costaría la Ley de Financiamiento Universitario.
«Si esta ley no se financia, el año que viene el sistema va a perder cada vez más docentes, los laboratorios van a estar cada vez más deteriorados, se van a ir cerrando turnos, y esto es un proceso de deterioro progresivo, y cuando nos queramos dar cuenta va a haber un montón de cosas que están rotas que ya van a ser muy difíciles de reponer», pronosticó.
Según datos del Grupo epc, «el financiamiento de las UUNN retrocede brutalmente en 2024, ubicándose en 2025 en torno al 0,5% del PBI (-30,6% real vs. 2023). Para recuperar lo perdido el financiamiento debería crecer un 44% (un 0,22% del PBI)».
