El primer testigo vinculó a Palacios, tuvo una reunión con Ciro James donde se presentó como futuro miembro de la Policía Metropolitana y se lamentó respecto a los 35 altos mandos de la Metropolitana que ejercieron cargos pesados durante la última dictadura militar: “Uno vive esto con mucha tristeza porque la ciudad tenía la oportunidad para defender su autonomía”.
El secretario de Política Criminal de la Ciudad de Buenos Aires, Agustín Gamboa, primer testigo de la Comisión Investigadora, vinculó al ex Comisario Jorge “Fino” Palacios, reconoció haber estado en una reunión con Ciro James y afirmó: “No fui testigo de ningún hecho ilícito, soy un hombre de justicia. Respeto lo que dice la justicia y, por eso, no me manejo por los medios periodísticos”.
Cuando Palacios era jefe de la Policía Metropolitana, ya conocía a Gamboa. Fue así que en una reunión convocada por el actual Ministro de Seguridad Guillermo Montenegro con integrantes del Ministerio Publico Fiscal, el “Fino” explicó su interés en que los futuros agentes de la fuerza se interioricen respecto al funcionamiento de las fiscalías, las metodologías y las formas en las que articulan con la fuerza pública.
Una reunión que desencadena otra reunión. “El ex policía Roberto Ontiveros se sienta en el despacho de Gamboa, por pedido de Palacios. Llega acompañado por un tal Ciro James, a un lugar donde no hay cámaras de seguridad cuyas cintas queden a disposición de la justicia, ni tampoco hay un registro de entrada y salida de personas. Luego del encuentro, hablé con el Fiscal General: informé que había tenido una reunión con estas personas para explicarle el funcionamiento de la policía. Que me habían venido a ver por pedido de Palacios, que iban a formar parte del área de investigaciones de la Policía Metropolitana y que les había comentado el ámbito de competencia de la fiscalía. Supuse que eran personas que ante una requisitoria judicial iban a realizar tareas investigativas para esclarecer cualquier hecho ilícito. Si hubiese sospechado que James, Palacios o quien fuere iban a cometer algún delito nunca les hubiera dado mi tarjeta personal y menos una reunión".
En relación a James, dijo: “Se quedó callado, no habló de ningún tema específico”. “Recuerdo –continuó - que la reunión fue a media tarde. Me preguntaron cosas en relación a la competencia de los fiscales en materia de investigaciones, con el fin de interiorizarse, no solo para poder instruir a los cuadros ingresantes, sino porque ellos también formarían parte de la Metropolitana".
El diputado Parilli intervino: “Usted se va dando cuenta que lo que dicen los diarios se contradice con lo que le dijeron a usted. Macri, Montenegro y compañía indican que la Universidad Nacional de La Matanza recomendó a James para el Ministerio de Educación. Le pregunto, con toda la experiencia judicial que tiene, cómo fue que no concurrió al juez Oyarbide para decirle que le parecía dudoso todo lo que la dirigencia política del PRO decía. Le pregunto si, de verdad, consideraba que eso era entrometerse en la causa”.
Gamboa respondió sin inmutarse: “Los testigos no se autoconvocan”. Por último, Parilli preguntó:
-¿Qué opinión, personal, claro, le merece el hecho de que 35 cuadros de la Metropolitana, un poco más pesados que James, hayan ocupado cargos en la Policía durante la última dictadura militar?
-Uno vive esto con mucha tristeza porque la Ciudad tenía la oportunidad, más allá de cualquier tipo de ideología, de defender su autonomía y de constituir una fuerza policial que le es saludable-, respondió el testigo.
