Ya nada quedó de la buena relación que supieron tener el presidente y el jefe porteño en tiempos de plena pandemia.
El 9 de julio del 2020, rodeado de empresarios, sindicalistas y gobernadores, y en una cuidada puesta en escena montada en el quincho de la Quinta de Olivos, el presidente Alberto Fernández presentó al jefe porteño, Horacio Rodríguez Larreta, como su «amigo».
Eran tiempos de Covid full time y los mandatarios gozaban de una muy buena relación y coincidencias para poder implementar las medidas de confinamientos que se fueron suscitando durante ese año pandémico.
A casi un año y medio de esas frase que resonó indigerible en los tejidos de la coalición opositora, nada parece quedar de la amistad entre Horacio y Alberto. Ya no se hablan; ni por teléfono ni por mensajes de whatsapp como lo solían hacer. Tampoco sigue estando la oficina de la jefatura de la quinta de Olivos, a metros del despacho del presidente, cuando todo era una relación fructífera. Ahora reina la desconfianza mutua.
Desde que el presidente de la Nación anunció una quita de la coparticipación para CABA, lo que derivó en un reclamo ante la Corte Suprema de Justicia por parte del gobierno porteño, Larreta fue obstáculo de Alberto Fernández las veces que pudo.
Dicha premisa se materializó esta semana con la invitación de Guzmán a todos los gobernadores para mantenerlos al tanto sobre las negociaciones del FMI. En un principio los mandatarios de JxC, Larreta, Morales, Valdés y Suarez comunicaron luego de un zoom que no asistirían a la reunión. «Así como está planteada la reunión informativa a la que fueron convocados se asemeja a una reunión política más que a una reunión institucional de trabajo», fundamentó el jefe porteño.
Pero con quien si tiene diálogo más fruido Alberto Fernández es con el radical Gerardo Morales. Luego de 5 llamados por teléfono y horas de diálogos el día martes, el presidente del Comité nacional de la UCR cambió su postura: «Nostros contrajimos la deuda y lo menos que tenemos que hacer es ir», reflexionó el gobernador jujeño. Así, al encuentro entre Guzmán y los mandatarios provinciales acudirán representantes de Jujuy, Salta y Corrientes.
Habrá un solo faltante. El ex amigo que ahora es enemigo: CABA. Larreta mantiene la postura de no acudir a las reuniones que propone el ministro de Economía.
La rivalidad entre Alberto y Horacio se profundizan. Las internas dentro de Juntos por el Cambio también.
