Fue Angelici el interlocutor para negociar el desembarco del radicalismo en el gobierno en el momento más tenso entre el PRO y la UCR.
Luego de las elecciones porteñas, en las que el PRO salió derrotado por la perdida legisladores, una de las figuras que más perdió fue Daniel Angelici, histórico armador radical en la Ciudad de Buenos Aires, y hombre muy cercano a los primos Macri. El ex presidente de Boca perderá dos legisladores que responden a el y buscará compensar esta perdida con lugares en el ejecutivo.
Lautaro García Batallán y Lorena Bracci, eran los dirigentes del «Tano» en la lista del PRO, sin embargo ninguno ingresó y tampoco lo harán en caso de que Hernán Lombardi y Laura Alonso no asuman sus respectivos lugares, entrarían Waldo Wolff y Victoria Morales Gorleri.
Ante esta complejidad presentada para uno de los grandes operadores de la política porteña, obliga al dirigente radical a buscar mayor participación dentro del ejecutivo, hoy liderado por Jorge Macri.
Fue Angelici el interlocutor para negociar el desembarco del radicalismo en el gobierno en el momento más tenso entre el PRO y la UCR.
Ese acuerdo implicó que Martín Ocampo, titular del radicalismo porteño, asumiera como procurador y que Guillermo Laje presidiera el Banco Ciudad. Además, Marías Debesa, y Hernán Najenson, cercanos al Tano, asumieron como subsecretarios, al igual que Leandro Halperín, vinculado a Yacobitti y Lousteau. Más tarde Francisco Quintana, que pertenece al PRO, pero tiene buena llegada a Angelici fue nombrado secretario de Justicia.
