Olalla y Gómez hablaron con LaNoticiaWeb
LaNoticiaWeb consultó a dos importantes referentes gremiales del distrito. Ramón Gómez mostró su preocupación por los despidos y la falta de pedidos de trabajo, y Victoria Olalla cuestionó la política productiva del gobierno. “Es una crisis total, no hay futuro”, avisó.
Los indicadores económicos del 2018 fueron alarmantes. Y el panorama para los primeros días del 2019 también se mostró negativo. Con altos niveles de inflación, caídas constantes en la actividad económica y aumento de la capacidad ociosa, en todo el conurbano reina la preocupación para el futuro inminente.
LaNoticiaWeb consultó a dos referentes gremiales de peso en San Martín, y referentes de dos Sindicatos con gran historia en el distrito. El concejal y secretario administrativo de la UOM Ramon Gómez, y la secretaria general de los Textiles María Victoria Olalla, mostraron su preocupación.
“Durante 2018 registramos 425 despidos. Son los que pasaron por la UOM, así que calculamos que hay un 20% más que no pasan por el Sindicato porque arreglan bien la salida. En enero siguieron los despidos”, avisó Ramón Gómez.
“Hay una gran preocupación porque al 90% de las empresas no le ingresan programas de trabajo. Hay una planificación para la vuelta de las vacaciones y luego incertidumbre porque no hay pedidos. Muchas estaban con lo justo y ahora están preocupadas en reducir personal o hacer suspensiones para enfrentar la situación”, agregó el metalurgico.
Por su parte, María Victoria Olalla se refirió a la situación de los trabajadores textiles: “La crisis en la industria nacional es devastadora. Sigue cayendo la actividad y sobre todo nuestro sector. Estamos prácticamente en extinción. Cada vez hay menos fábricas y menos trabajo. La capacidad ociosa supera el 50%. Todos los días vemos despidos y cierres de turnos. Las tarifas de energía y la importación es lo que más nos afecta. Llenan el mercado con mercadería asiática y brasileña, y acá estamos parados. Es una crisis total”.
“El industrial textil que invirtió todo su capital y se demoró 20 o 30 años en montar una fábrica, y tiene trabajadores con 15 o 20 años de oficio, no se puede reconstruir de un día para el otro. Cada fábrica que cae es casi imposible hacerla resurgir. Está terminando el último de este gobierno y no avizora la crisis total de la industria, y favorecen a las 100 familias argentinas más ricas y poderosas, que son amigas del presidente. La Secretaría de Trabajo no existe y nadie hace nada. No vemos que esto pueda remontar durante este semestre, por el contrario creemos que la situación se va a profundizar. No hay futuro”, dijo Olalla.

