Después de promulgar la ley de matrimonio igualitario, la presidenta negó que el gobierno nacional se haya adjudicado como una victoria la sanción del proyecto. “No son para mí las distinciones, sino para los miles de militantes de esta causa”, afirmó en la Casa Rosada, rodeada de dirigentes sociales y políticos. Por otro parte, Roberto Piazza le pedirá a la presidenta que sea la madrina de su casamiento. ¿Y Néstor el padrino? “Por ahora solo le voy a preguntar a Cristina”, aclaró.
En la Galería de los Patriotas Latinoamericanos del Bicentenario, de la Casa Rosada, la presidente Cristina Fernández de Kirchner promulgó la Ley del Matrimonio Igualitario rodeada de parte de su gabinete, legisladores, dirigentes sociales y políticos, artistas y representantes de las comunidades homosexuales.
A partir de los diferentes análisis realizados desde algunos medios de comunicación en torno a la intención del gobierno de “adjudicarse la victoria” por la sanción de la ley en el Congreso, la mandataria, desde un principio, aclaró: “No son para mí las distinciones, sino para los miles de militantes de esta causa.
“Al día siguiente de la aprobación de la ley, yo tenía los mismos derechos que había tenido siempre, pero muchos otros tenían nuevos derechos. No le habíamos sacado nada a nadie sino que habíamos ampliado los derechos a toda la sociedad. Habíamos reconocido una nueva construcción social", afirmó la jefa de Estado.
La presidenta Cristina Kirchner afirmó que Argentina "hoy es una sociedad más igualitaria que la semana pasada”, cuando se aprobó la ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo, y les otorga la posibilidad de adoptar.
Cristina Kirchner volvió a la década del 80 para recordar la sanción de la ley de divorcio. Mencionó que un senador que había votado en contra "años más tarde se divorció y ahora está de acuerdo con esta ley". "La vida nos va cambiando", sostuvo y agregó que "estas cuestiones tienen que ver con la condición humana, con la aspiración a la igualdad, son cosas que no nos pueden dividir sino unir".
La Presidenta señaló que cuando se enteró de la votación del Senado se encontraba en China. "Miles habían conquistado los mismos derechos que yo tenía", añadió y remarcó: "No se le quitó nada a nadie, se dieron derechos a quienes no los tenían".
Cristina dijo que se alegró de realizar el acto de promulgación de la ley en el salón de los patriotas latinoamericanos de la Casa Rosada. "Pensé hacerlo en el salón de los científicos por los informes presuntamente científicos" que se esgrimieron en torno a la ley, indicó la Presidenta. "Qué hubieran dicho Leloir, Houssay y Milstein si hubieran escuchado esas cosas", apuntó.
La Presienta puntualizó que "no hemos promulgado una ley sino una construcción social, transversal, diversa, plural, amplia, no le pertenece a nadie sino a la sociedad". "Construir calidad institucional es esto", subrayó la Presidenta y destacó el tono del debate en torno a la ley. "Es el tono que deben tener todas las discusiones políticas, con respeto, aceptando al que piensa diferente y luego se resuelve democráticamente", afirmó.
Resaltó además el hecho de que esta ley coincidiera con el Bicentenario y recordó a los millones que se volcaron a las calles para participar de los festejos. Por último, dirigiéndose a "los que no están" sostuvo que "con el tiempo van a estar, los esperamos a todos".
CRISTINA, LA MADRINA
El afamado diseñador de moda, Roberto Piazza, anticipó que la semana que viene decidirá con su pareja, Walter Vázquez - ya están unidos civilmente desde setiembre de 2008-, cuándo se casarán. "Vamos a ver cuándo vamos a hacer la fiesta ", dijo entre carcajadas.
Ahora bien, un pequeño detalle: "Quiero pedirle a la Presidenta que sea la madrina de la boda", reveló. ¿Y Néstor podría ser el padrino? "Por ahora sólo voy a preguntarle a Cristina", responde. Además, dice que por ahora no piensa en adopciones. "Pero en diez años, ¿quién sabe?".
