La tensión política en nuestro país, una vez más, está concentrada en el Congreso. Y tendrá su epicentro este miércoles a las 11 hs en Diputados, cuando se discutirá el veto del Presidente de la Nación a la ley de financiamiento universitario.
La tensión política en nuestro país, una vez más, está concentrada en el Congreso. Y tendrá su epicentro este miércoles a las 11 hs en Diputados, cuando se discutirá el veto del Presidente de la Nación a la ley de financiamiento universitario.
En paralelo, un día antes comienza la discusión del proyecto de Presupuesto 2025, el primero que presenta el gobierno de La Libertad Avanza con su fuerte impronta del déficit cero y un severo ajuste de las erogaciones estatales.
La ley de financiamiento universitario necesita los dos tercios de los presentes para revertir el veto de Javier Milei. Algo que no sucedió con el aumento en la movilidad jubilatoria y derivó en el polémico asado que hizo la Casa Rosada para los 87 diputados que acompañaron el veto presidencial.
Para esto, el oficialismo labura en dos planos: Por un lado, el del orden de la gestión: el Ministerio de Capital Humano trabajará en una nueva oferta a los gremios docentes en las próximas horas.
Para eso, el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, reunirá con una “comisión técnica” para analizar la escala salarial docente y el nivel de desactualización que existe respecto a la inflación y al resto del empleo público.
Por otro lado, el plano de la rosca parlamentaria: La reunión secreta del jueves a la noche entre Macri y Santiago Caputo fue un evento inesperado que buscó limar asperezas en la cúpula. En Casa Rosada señalan que fue la segunda vez que ellos se vieron a solas después de que el expresidente apuntara públicamente al asesor presidencial. La cumbre fue “buena”, según graficó un hombre de confianza de Macri, y ayudó a armonizar la crisis con los libertarios.
Con ese fin, El Gobierno convocó al Pro y al MID -el bloque de Oscar Zago- a una reunión de “mesa parlamentaria”, encabezada por el jefe de Gabinete, Guillermo Francos y el titular de la Cámara baja, Martín Menem.
Si el veto se revierte, el impacto para el oficialismo no es económico, ya que la estimación del costo fiscal del proyecto es del 0,14% del PBI, sino político: perdería por primera vez el poder de decidir en sus gastos. De todos modos, la Casa Rosada, tal como contó LaNoticiaWeb, tiene un plan B: apelar a la Justicia.
En ese sentido, el ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que el Ejecutivo iría a la Justicia si la medida es rechazada por ambas cámaras del Poder Legislativo. “Lo que dice la ley de administración financiera es que el Congreso no puede presentar un gasto sin una contrapartida de financiamiento que lo justifique”, explicó el funcionario en una entrevista televisiva del domingo por la noche.
Además, el otro ámbito donde se debatirán partidas educativas es la Comisión de Presupuesto y Hacienda, en donde tres bloques opositores ya le hicieron saber al oficialismo sus críticas hacia los artículos que eliminan un porcentaje mínimo de financiamiento que le corresponde a Sistema Nacional de Ciencia, de Educación Técnico Profesional y de Educación Nacional, además de establecer un monto para universidades en torno al 50% de los reclamado por las autoridades de las casas de estudio. Las bancadas se mantienen expectantes a las presentaciones de los secretarios de Hacienda, Carlos Guberman, y de Finanzas, Pablo Quirno, que reconocen en privado que tienen margen para incrementar las erogaciones educativas, pero que serán aprobadas tras negociaciones.
En ese escenario, también ayer Caputo adelantó que no asistirá al Congreso a defender el presupuesto 2025: “No voy a ir yo, es una puesta en escena del Kirchnerismo, un show, yo trabajo como un perro, no voy a gastar mi tiempo para hacerle el show. Va la gente que corresponde, el que quiera hablar conmigo lo recibo sin problemas”, así lo confirmó el propio ministro en una entrevista con Luis Majul para La Nación+.
