Se aprobó una Resolución en la que se acompaña la preocupación de a la posible radicación de dependencias judiciales en Avenida Centenario. El debate giró alrededor de la atención que se le presta a los reclamos vecinales. El oficialismo se mostró atento a las solicitudes de la comunidad. Habrá que esperar para saber si sucede lo mismo con los habitantes de Villa Adelina, que ingresaron una carta expresando su descontento por la venta del predio de Thames y Panamericana.
El Concejo Deliberante de San Isidro aprobó una Resolución en la que acompaña la preocupación expresada por vecinos de Beccar debido a la posible radicación de dependencias judiciales en Avenida Centenario 1860 y 1864. Fue a través de una votación nominal que obtuvo 19 votos a favor. Los únicos tres ediles que votaron en contra fueron Pablo Chamatrópulos (Agrupación Ciudadana), Santiago Cafiero y Leandro Martín (Partido Justicialista). Sin embargo, desde todas las bancas opositoras, excepto el hombre del GEN Sánchez Negrete, cuestionaron la postura oficialista a pesar de no levantar la mano por la negativa.
En rasgos generales, las críticas giraron alrededor de las cuestiones discursivas. El oficialismo se mostró como un espacio político que escucha los reclamos vecinales, y desde la oposición remarcaron diversos ejemplos donde la fuerza possista no respondió ante distintas solicitudes de la comunidad.
La sesión fue presidida, con mucha ayuda del personal del Concejo Deliberante y de los ediles oficialistas, por el veterano Alfredo Laguzzi, ya que la conductora del cuerpo Rita Kuzis estuvo ausente debido a un viaje oficial. Otro possista que pegó el faltazo fue Manuel Collado.
De hecho, Laguzzi protagonizó uno de los pocos momentos llamativos de la sesión. Cuando Castellano terminó de expresarse sobre los reclamos de los vecinos de Beccar, el vicepresidente primero expresó: “Gracias señor presidente”.
En los fundamentos del documento se recuerda que en reiteradas oportunidades manifestó su oposición a la radicación de actividades jurisdiccionales en áreas centrales del distrito, como lo es la ciudad de Beccar. A tal fin, reclamó a las autoridades provinciales competentes la adecuada articulación con el Ejecutivo municipal para trabajar en conjunto estas localizaciones en zonas que generen el menor impacto negativo posible, a fin de reducir la posible conflictividad con el entorno vecinal.
Ratificó también la competencia de las autoridades municipales para decidir y determinar sobre la radicación de actividades públicas y/o privadas dentro del ejido urbano del Municipio de San Isidro.
Poca relevancia se le dio al ingreso en Comisión de la nota de los vecinos de Villa Adelina que rechazan la venta del predio ubicado en Thames y Panamericano, señalado como un Centro Clandestino de Detención en las épocas de la dictadura. El texto ingresó en la Comisión de Interpretación y Reglamento. Resta esperar si el cuerpo escuchará de la misma manera a estos ciudadanos.

