El espacio amarillo sostuvo a Cristian Ritondo al frente del partido en la Provincia y dejó abierta la discusión sobre un posible acuerdo con La Libertad Avanza. También apuntó con dureza contra la gestión de Axel Kicillof.
El Pro de la provincia de Buenos Aires reunió a su Consejo Directivo y a la asamblea partidaria en oficinas del microcentro porteño, en un encuentro que combinó definiciones internas con señales hacia el futuro electoral. Con la presencia de Mauricio Macri, el espacio confirmó la continuidad de Cristian Ritondo como presidente y reordenó su estructura dirigencial.
La cumbre contó con la participación de más de medio centenar de referentes bonaerenses. Allí se oficializó la incorporación del senador provincial Pablo Petrecca como vicepresidente segundo, mientras que la diputada nacional Florencia De Sensi asumió como secretaria general de la asamblea. La intendenta de Vicente López, Soledad Martínez, mantuvo su lugar dentro de la conducción que se había definido meses atrás en una lista de unidad.
Durante el encuentro, Macri destacó el recorrido de gestión del partido y respaldó a las actuales autoridades. Sin embargo, el foco político se trasladó rápidamente hacia el escenario electoral de los próximos años. El Pro volvió a discutir su identidad y el camino a seguir rumbo a 2027, en un contexto atravesado por la irrupción del oficialismo libertario.
Un dirigente que participó de la reunión sintetizó el eje del debate: “Hablamos de nuestra identidad”. La definición reflejó la falta de acuerdos cerrados sobre la estrategia electoral, en especial respecto a la relación con La Libertad Avanza.
Dentro del partido no descartaron la posibilidad de retomar un entendimiento con el espacio que lidera Javier Milei. Algunos dirigentes impulsaron esa alternativa, aunque el recuerdo de la última experiencia conjunta generó resistencias. En aquel armado, el Pro quedó relegado en la confección de listas, lo que provocó tensiones internas y rupturas en distritos clave.
Fuentes cercanas al encuentro señalaron que existe una mirada pragmática sobre el escenario bonaerense. “Hay una voluntad general de acordar porque es la única forma de ganar la provincia”, indicaron. Aun así, también remarcaron malestar por el vínculo con los libertarios: “Hoy los concejales que entraron por las listas de nuestros intendentes son más opositores que los peronistas”. En esa línea, agregaron: “No nos dan gobernabilidad [en los municipios] y nosotros le damos gobernabilidad en el Congreso”.
En paralelo a la discusión electoral, el Pro bonaerense endureció su postura contra la administración de Axel Kicillof. Tras la reunión, el partido difundió un informe crítico sobre la situación de la Provincia, con cuestionamientos en áreas clave como salud, seguridad, educación e infraestructura.
En ese documento, Ritondo sostuvo: “Nuestra provincia es el corazón productivo del país, pero hoy se encuentra atrapada en el abandono, convertida en el último aguantadero militante de un proyecto agotado. Con más de 17 millones de habitantes, Buenos Aires tiene todo el potencial para liderar el desarrollo nacional, pero hace años que funciona bajo un modelo que la frena y deteriora”.
El informe incluyó denuncias sobre el funcionamiento del IOMA y una deuda que, según el partido, alcanzó los $8.500 millones con prestadores. También advirtió sobre el aumento de delitos y el deterioro de la red vial, tanto en rutas provinciales como en caminos rurales.
El documento cuestionó además el destino de los recursos públicos. “No se trata de falta de recursos; es falta de gestión del gobierno de Kicillof que prefiere financiar la militancia y su fantasía presidencial antes que garantizar el bienestar de los vecinos”, afirmaron desde el espacio.
Mientras tanto, el gobernador bonaerense acompañó a intendentes peronistas en un reclamo ante el Ministerio de Economía para solicitar mayores fondos para transporte y coparticipación. Ese movimiento marcó otro frente de tensión entre la Provincia y la Casa Rosada.
En este escenario, el Pro buscó mantener equilibrio en su posicionamiento. Evitó confrontar de forma directa con el Gobierno nacional, pero dejó planteada la posibilidad de un acuerdo futuro con los libertarios. La definición quedó abierta. El debate interno continuó sin resolución y condicionó la estrategia opositora en el principal distrito del país.
