El gobernador a dispuestos fondos de infraestructura escolar y busca mantener de aliados a los jefes comunales.
El gobernador Axel Kicillof dio un duro discurso ayer, ante la Asamblea Legislativa bonaerense, apelando a la pesada herencia dejada por María Eugenia Vidal.
Como era previsible, los palcos estuvieron repletos de jefes comunales que brindaron su apoyo al mandatario.
Kicillof, comenzó a acercar posiciones con los intendentes del peronismo. Aunque no lo reconociesen en público, muchos miraban con desconfianza la gestión bonaerense.
“El diálogo es bueno, nos atienden, pero no tenemos una bajada de línea”, razonó un vocero de un intendente del conurbano ante La Noticia Web.
Y es que en el contexto de la renegociación de los pasivos, sumado a los debates parlamentarios, los intendentes quedaron relegados, incluso en la conformación del Gabinete.
Si bien la ministra de Gobierno, Teresa García, repite una y mil veces que la relación con los intendentes es “excelente”, el peronismo bonaerense se mantiene expectante ante las líneas generales de la gestión.
Kicillof comenzó la semana pasada a mostrar gestos de acercamiento. El intendente de Tigre, Julio Zamora, recibió a Carlos Bianco, en la inauguración de un Jardín Maternal realizado con fondos del municipio.
El viernes, Kicillof se mostró junto a un grupo de intendentes de la tercera sección siempre con el eje en educación. Además de Bianco, estuvo presente la titular del área, Agustina Vila.
En La Plata, se jactan de haber inyectado muchos recursos en materia de infraestructura escolar. «¿Más fondos?», ironizó una voz cercana al gobernador ante este medio.
La provincia además, creo un FIM (Fondo de infraestructura municipal) por $2000 mil millones, algo que García debió negociar con los 135 distritos.
Lo que ahora esperan es la negociación por el Presupuesto (Kicillof tiene hasta el 15 de abril para presentarlo) en cuando seguramente se discuta una nueva ley de endeudamiento que permitirá diseñar un nuevo plan de obras e infraestructura.
Lo que también preocupa a los intendentes es la falta de reelección. Muchos de ellos no podrán ir por un nuevo mandato en 2023, y Kicillof, parecería no dispuesto a negociar esas condiciones.
En La Plata aseguran que la gestión será” junto a los intendentes” que son los que tienen el termómetro de la calle.
Por ahora Kicillof, buscar dar gestos hacia los intendentes a quienes quiere de aliados, mientras define junto con la Casa Rosada, con qué recursos contará para encarar el año.
