El kirchnerismo se reagrupa luego de la negativa de la ex presidenta a postularse para estos comicios. Desde el albertismo la fórmula Scioli-Tolosa Paz resuena cada vez con más fuerza.
Tras el renunciamiento oficial de Cristina Fernández de Kirchner en un programa televisivo y con Alberto Fernández también fuera del juego, el abanico de nombres oficialistas continúa siendo amplio pero aún hay mucha incertidumbre. La contienda es entre el ministro del Interior y camporista férreo, Eduardo “Wado” de Pedro, el Jefe de Gabinete y aliado del Presidente, Agustín Rossi, el líder de la UTEP, Juan Grabois y el ex gobernador bonaerense, Daniel Scioli. Pero nada confirmado oficialmente: el kirchnerismo aún no tiene fórmula.
«Espero que los hijos de esta generación, tomen la posta. Voy a militar para que les pase lo mejor a los argentinos. Todas las campañas son difíciles. Ganar la elección depende de que volvamos a enamorar, convencer de que hubo un tiempo que vivimos mejor«, sugirió la vicepresidente durante la entrevista, sin brindar detalles sobre su favorito.
Del lado Albertista de la mecha, la ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz, lanzó su agupación y se probó el traje de Gobernadora pese al descontento de buena parte de la dirigencia bonaerense, que responde a Axel Kicillof.
La ministra es la carta fuerte de Alberto Fernández en territorio bonaerense, donde el camporismo busca la reelección con buenos pronósticos de acuerdo a distintas encuestas. En ese marco, ayer estuvo junto a Daniel Scioli en la expo-feria de la economía popular y el cooperativismo, organizada por la Secretaría de Economía Social, el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes) y el Instituto Nacional de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, con más de 350 expositores y puestos instalados.
Allí, se refirió al escenario posible en la provincia de Buenos Aires y remarcó que «todavía no se terminó de definir», pero aclaró que «para tener garantías de que la provincia de Buenos Aires sea gobernada por el Frente de Todos, con PASO o sin PASO nos va a encontrar en una mesa de discusión y en un acuerdo que nos permita seguir adelante».
Mientras tanto, Daniel Scioli regresará a la embajada argentina en Brasilia y se dedicará hasta fin de mes a la agenda pendiente que tiene en el país vecino que incluye el encuentro de presidentes sudamericanos que planeó el presidente Lula da Silva para el 30 de mayo y del que participará el jefe de Estado argentino, Alberto Fernández.
Es por esto que no podrá participar del acto del peronismo que se hará el jueves 25 de mayo frente a la Casa Rosada cuando se cumplan los 20 años de la asunción de Néstor Kichner como presidente, gestión en la que el ex gobernador bonaerense fue vicepresidente. Según aclaran en su entorno desde hace varias semanas, Scioli organiza para ese día una gran fiesta en la embajada ubicada en la capital brasileña. Incluirá asado, empanadas criollas y vino argentino para unos 800 invitados.
En esa actividad, tanto el ex motonauta como la ministra ratificaron la idea de competir abiertamente dentro del espacio peronista. “Con Victoria tenemos una gran coincidencia en esta enorme tarea que tenemos por delante. La PASO es una gran oportunidad para fortalecernos. Yo creo que el candidato único es el pueblo, al que llamo a votar en defensa propia”, sostuvo Scioli, tal como ya lo había expresado en sus redes sociales.
Uno de los puntos que más desvelan al ex gobernador de la provincia de Buenos Aires durante dos períodos (2007-2011 y 2011-2015) es que esta vez no haya “dedo” en las fórmulas del espacio al que pertenece. Todavía recuerda de mala manera el compañero que le impusieron en las presidenciales de 2015 cuando desde el kirchnerismo colocaron a Carlos Zannini como su acompañante.
En tanto, a pocas semanas del cierre de listas falta conocer quiénes tomarán la posta K en Nación y Provincia, luego del baldazo de realidad que significó las últimas declaraciones de Cristina.
