El exdiputado libertario Germán Kiczka y su hermano Sebastián enfrentan un juicio por delitos de abuso infantil. En la primera audiencia se leyeron las acusaciones y mañana comenzarán las declaraciones de testigos.
Este lunes comenzó el juicio contra el exdiputado provincial Germán Kiczka y su hermano Sebastián, acusados de tenencia, facilitación y distribución de Material de Abuso Sexual Infantil (MASI). La jornada inicial estuvo marcada por la lectura de las acusaciones y la resolución del 18 de marzo que establece la modalidad del debate.
El Tribunal dispuso un cuarto intermedio hasta mañana, martes 1 de abril a las 8:30, cuando se dará a conocer la resolución de lo solicitado antes del cierre de la audiencia. Además, se llevarán a cabo las primeras dos declaraciones testimoniales, que serán realizadas por videoconferencia.
Los detalles del caso
Germán y Sebastián Kiczka enfrentan cargos por “tenencia, facilitación y distribución de MASI, agravado por ser las víctimas menores de 13 años, y abuso sexual sin acceso carnal en concurso real”. El expediente contiene 603 videos digitales con material de menores de edad en situaciones de abuso sexual, violación y ultraje.
De acuerdo con fuentes judiciales, se espera un veredicto condenatorio, con penas que podrían alcanzar los 15 años de prisión efectiva para ambos acusados.
El fiscal del caso, Martín Rau, quien también es titular del Tribunal Penal 1 de la Primera Circunscripción Judicial, subrayó la complejidad del proceso:
“Son horas de mucho trabajo, de preparación y responsabilidad, ya que se trata de un caso que nos exige una formación especial por el tipo de evidencia que se trata”.
Además, explicó la mecánica del sistema judicial en Misiones:
“Nosotros tenemos un sistema mixto, con una etapa de investigación y otra de juicio. Cuando se llega a esta instancia, es porque los jueces fiscales de la instrucción coincidieron en que hay un grado de probabilidad suficiente como para que los acusados enfrenten el debate”.
Este juicio es el primero de este tipo que se desarrolla en Misiones y tiene una connotación especial tanto por la naturaleza de los delitos como por la figura de uno de los imputados, que ocupó un cargo legislativo.
Se espera que declaren aproximadamente 67 testigos ante el Tribunal, aunque el número podría variar según el desarrollo del juicio.
