Gualberto Moncayo atestiguó en Tribunales que el imputado por agredir a Biasutti tomó clases de esta arte marcial en 2007 y 2008, año en el que se recibió de instructor. Si se comprueba su testimonio, ¿puede agravar su situación procesal? La palabra de su abogado Sergio Doutrés. En quince días la Sala 1 fallará sobre la apelación de la defensa. Abelik ya fue trasladado a una cárcel común.
Por Gonzalo Cores
La causa que tiene como imputado a Fernando Abelik por “lesiones graves” contra Leonel Biasutti, tuvo una declaración importante el pasado viernes. Durante el mediodía, la fiscal y la jueza recibieron a la madre de la víctima, Patricia Fojo, al abogado defensor Sergio Duotrés, y a un instructor de kenpo karate, llamado Gualberto Moncayo.
Moncayo declaró en la Justicia que le dio clases de este estilo de artes marciales a Abelik en 2007 y 2008, año en el que se recibió de instructor. “Le di clases a Abelik en esos años, en la escuela que en ese momento tenía en San Miguel. Vino a mi instituto casi dos años”, contó Moncayo a LaNoticiaWeb.
Cuando la Justicia allanó la casa de Abelik hace un mes y medio, encontraron dos estrellas ninjas con inscripciones en japonés y un cinturón negro de karate con su nombre. Desde su entorno había aclarado que las tenía como souvenirs, y que se las había regalado un amigo.
De comprobarse, el testimonio de Moncayo podría agravar la situación procesal del imputado, quien ya fue trasladado a una cárcel común del conurbano. “Abelik formaba parte de un grupo que hizo el curso de instructor. Y él, particularmente, se recibió en ‘kenpo karate’. Pero desde el 2008 que no sé más de Abelik. No sé a qué se dedicaba antes, ni qué hizo después con su vida”, agregó el profesor Moncayo, quien resaltó: “En mi escuela siempre resaltamos a los alumnos que no se peleen en la calle. Sólo es útil es para la defensa personal. No enseñamos a hacer lo que hizo Abelik, sino a plantar una defensa o un bloque o un contraataque".
Kenpo significa “ley de puño” y su origen radica en Hawaii. Según los libros especializados en artes marciales, el kenpo es un arte mixta que consiste en la sucesión rápida de golpes de mano, con un doble propósito: abrumar al contrario y tratar de garantizar que al menos un golpe haya cumplido su objetivo, todo en una rápida combinación de golpes.
Desde la defensa de Abelik afirmaron que Moncayo “habría sido su instructor, con quien cursó más de un año”. En diálogo con este portal, Doutrés aseguró: “Hay que ver si esa organización tiene la entidad suficiente para avalar el título de instructor o no. ¿Está certificado por la asociación o federación de artes marciales? Hay que averiguarlo”.
Desde la fiscalía se considera que, de confirmarse el testimonio de Moncayo, se agravaría la situación procesal de Abelik. La condena por “lesiones graves” es de 1 a 3 años, lo cual sería excarcelable. Pero si la jueza considera que hay algún agravante, la condena puede pasar a ser de 1 a 6 años, y quedar en manos de la Justicia la excarcelación o no.
La defensa de Abelik relativizó esto. “Pesa más el hecho de haberse retirado del lugar y dejar el chico desmayado. Pero tampoco lo deja en situación de abandono. Si en vez de 1 a 3, pasa de 1 a 6, se decide al irse al juicio oral. Depende mucho del juez, si ve que hay agravantes y atenuantes”, opinó.
La semana pasada también se realizó el sorteó de qué sala evaluará la apelación de la defensa para dejar sin efecto la prisión preventiva dictada contra Abelik. En un plazo de quince días deberá definirlo la Sala 1 de la Cámara de Apelaciones y Garantías en lo penal. Además, Abelik fue trasladado desde la dependencia policial hacia una cárcel común.
La agresión de Abelik hacia Biasutti ocurrió a mediados de enero, en la zona de los boliches de San Martín. El episodio ocurrió luego de una discusión de Biasutti con una cuidacoche. A diferencia de lo que se dijo en los grandes medios, Abelik no trabajaba de trapito ni de ñoqui en la Municipalidad, de la cual fue despidido por el intendente Gabriel Katopodis tras conocerse la golpiza. Biasutti ya fue operado de la mandíbulo y se mudó a la casa de su abuela, donde un patrullero policial lo custodia. Según su madre, Patricia Fojo, la familia está realizando los trámites para que Leonel se pueda mudar a Europa a partir de amenazas que recibe su hijo. Según la defensa de Abelik, es una estrategia de Fojo para que la causa continúe en los medios.

