Si bien habla a título personal acerca del futuro de la UCR, expresa también la postura de Gustavo Posse, de quien es hombre de confianza. Carusso ve al Intendente de San Isidro liderando un espacio que contenga a fuerzas ubicadas en la antítesis del kirchnerismo. Rescata la alianza con De Narváez y lamenta los límites impuestos por Alfonsín, por ejemplo, al PRO. Una entrevista profunda sobre el radicalismo con vistas al 2013 y 2015.
A partir del 7 de diciembre, Walter Carusso será parte del bloque radical en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires. El hombre de confianza de Gustavo Posse recibió a LaNoticiaWeb en su estudio de abogados. Dijo que aún aguarda conocer qué comisiones le corresponden a la UCR, pero manifestó que le gustaría integrar Asuntos Constitucionales, Legislación y el Consejo de la Magistratura.
Además, el ex presidente del Concejo Deliberante de San Martín señaló que tiene contacto permanente con la mayoría de los legisladores de la oposición, y afirmó que si hay sectores radicales con opiniones diferentes respecto al Gobierno nacional, “cada uno tiene que tomar su camino”.
A una semana de la “acalorada” Convención Nacional de la UCR y en medio de negociaciones por la designación de las nuevas autoridades partidarias, Carusso consideró que Posse es el hombre para conducir al radicalismo.
¿Qué concluciones sacó de la Convención?
Yo disiento de comentarios hechos por algunos correligionarios. Para mí fue un bochorno. Tiene que haber debate, pero no con insultos, botellazos, agresiones personales, dirigentes de mucha data intentando agredir a otros. Si bien esta renovación se construye entre todos, también entre todos tenemos que saber que hay nombres que no pueden figurar más en la UCR. Tienen que tener la grandeza de dar un paso al costado. No se trata de cuestión generacional, sino de nombres que puedan llevar una conducción diferente. Los que condujeron hasta este momento, fracasaron. En ese fracaso están envueltos todos los nombres que discutían en la Convención. Esos tienen que dar un paso al costado, y darle la posta a nuevos nombres. A mi manera de ver, yo trabajo en la Provincia de Buenos Aires, me parece que llegó la hora de Gustavo Posse de encabezar esta situación.
¿Cuándo decís "encabezar", te referís a presidir la UCR o desde qué punto?
A partir de 2012 nosotros iremos viendo cuáles son los espacios de poder para tener esta conducción. El cargo no hace al hombre, sino que el hombre hace al cargo. Gustavo puede estar o no en el cargo relevante, pero para mí hoy es el hombre de la UCR de la Provincia de Buenos Aires y de muchos otros sectores que se quieren integrar a este espacio de la oposición, y que lo ven a Gustavo como un conductor nato después de las elecciones de octubre. Una vez más, a pesar de todo, Gustavo Posse vuelve a ganar con un porcentaje muy importante de votos, con una imagen positiva muy elevada. Vuelve a demostrar que, ante la sociedad, es una persona bien apreciada. Todos los demás hablan y hablan, se pelean unos con otros, pero cuando van a sus distritos, vuelven a perder. Nosotros queremos los que ganan.
El diputado provincial Aldo Menzi postuló a Posse como presidente de la UCR. ¿Vos crees que puede presidir el partido o ser la cabeza de la UCR sin ocupar la secretaría general?
Sí, el cargo después se discute quién lo lleva adelante, si es Gustavo o quien él designe o quién sea. Pero el dirigente que puede llevar adelante este espacio de la oposición es Gustavo Posse.
¿La renovación de la que hablás sería a través de Posse, Mestre, Barletta?
Gente que no estuvo en la conducción del radicalismo en los últimos 20 años. Venimos de fracaso en fracaso. Los hombres que estuvieron en la conducción se tienen que hacer cargo. Todos los que hablaron en la Convención, son los que llevaron al partido a la situación donde está. (NdeR: los principales disturbios de la Convención fueron protagonizados por el alfonsinista Gerardo Morales y Leopoldo Moreau). Hay que renovar con los que no estuvieron, y los que no estuvieron son parte de los que vos nombraste.
Disentís de la conducción de la UCR de los últimos años, y opinás que fracasó. ¿La gota que rebalsó el vaso para ese fracaso fue la alianza con Francisco de Narváez?
No, para mí la alianza con De Narváez es algo positivo dentro del radicalismo. En eso lo defiendo a Alfonsín. Ojo, con todo lo que dije no lo hago cargo a Alfonsín. Con su gente en el Comité Provincia, intentó una renovación que no se llevó adelante. Sí defiendo la alianza con De Narváez, Alfonsín buscó ganar, buscó el poder y no buscó ser oposición. A diferencia de otros dirigentes que buscan ser oposición para servirse de esa oposición. La alianza no resultó, pero hay que destacar de Alfonsín que buscó la vocación de poder, que hace muchos años no se buscaba.
Entonces ves con buenos ojos estas alianzas con De Narváez y otras fuerzas, pensando en futuro.
Yo soy absolutamente frentista, por naturaleza. Esto se construye entre varios partidos que piensan parecido, en una construcción diferente a lo que está haciendo el oficialismo. Algunos no ven la Argentina de los subsidiados para no trabajar. Yo creo en el país del trabajo, sin el clientelismo para que en dos años te voten. En el espacio que yo intervengo queremos un cambio que se construya con varias fuerzas, no con una. Los partidos tradicionales –yo integro uno– están desgastados. La gente busca la unificación de los que pensamos parecidos.
Cuando planteas estas alianzas con sectores que piensan parecido, se genera dentro de la UCR una interna ideológica. Moreau señaló la necesidad de volver a levantar las banderas progresistas y otros dirigentes siguen avalando la alianza con De Narváez. ¿Hay dos sectores dentro de la UCR?
No, no hay dos sectores. Yo no te puedo decir que, ideológicamente, la UCR esté parada acá o allá. Dejemos un poquito de desgarrarnos las vestiduras por el socialdemócrata, por el centro… acá tenemos que ver quiénes comulgan con un pensamiento diferente. Y eso vamos a ubicar. Creemos que la UCR está ubicada en el centro de esas fuerzas.
¿Y que permita captar de ambos lados?
Claro, como hizo Raúl Alfonsín. Conducía un partido ubicado en el centro, y tomaba gente que pensaba como socialdemócrata y gente que opinaba de centro. Y los llevó a todos al 52 por ciento.
Más allá del diálogo habitual como dirigentes de la oposición, ¿hay diálogo con la gente del PRO?
Yo lo que tengo es, a través de la legislatura, diálogo con los opositores al gobierno nacional y provincial. Ese es el único diálogo para estructurar proyectos.
“Nito” Artaza, en Twitter, escribió que no cuenten con él para articular con la centroderecha del PRO, y que si hay radicales que quieren alianzas con el PRO que se afilien directamente al partido de Macri.
“Nito” Artaza tendrá su pensamiento, hay que respetarlo. Es un senador de la Nación que hace diez años está militando en el partido. Es respetable su posición. Mi posición es que no hay límites. En la elección pasada, hablamos de tener límites y sufrimos un 11 por ciento en las urnas. Yo no quiero hablar de límites, quiero hablar de gente que piensa parecido y que quiere ser gobierno. (Antes que) ir con esos límites y sacar el 11 por ciento…
En el sector de Moreau expresan que en la última elección no hubo límites para la UCR y por eso se acordó con De Narváez. Y que con esa alianza se sacó el 11 por ciento.
Hubo límites. Acordate que hasta el propio candidato a Presidente habló de límites.
Alfonsín planteó que su límite era Macri…
Claro. Y esos límites llevaron a no conformar un frente mucho más amplio. Y los resultados los tenemos a la vista. Obtuvimos un 11 por ciento, hay que ser más amplios. También quisiera aclara que Moreau habla de “los que piensan parecido”, y se refiere al gobierno y al socialismo. Nosotros opinamos totalmente diferente a la Presidenta. A lo mejor llegó la hora de que, aquellos que creen que el gobierno hace las cosas bien, se acomoden de determinada manera. Y los que no creemos que no hacen las cosas mal, nos acomodemos de otra manera. Va a ser muy difícil compartir ese espacio cuando tenemos estos pensamientos. Es legítimo cualquier de los dos pensamientos, pero si no pensamos iguales, cada uno tiene que tomar su camino. Esta es la realidad. Lo que ha hecho el socialismo con la UCR en la última elección es bochornoso. El radicalismo ha sido utilizado (por el PS) para ganar la gobernación de Santa Fe, y una vez que se concretó la Gobernación de Santa Fe, con Barletta a la cabeza, (Binner) dijo “ahora quiero ser yo el Presidente”. Eso es una ingenuidad política del radicalismo. O sea, plantear una alianza con el socialismo después de lo que hizo, me lo replantearía muchas veces. Ha usado a la UCR para llegar a la gobernación, y encaró un proyecto solo y mirando de reojo al gobierno nacional. Nadie nos puede negar cuando en la campaña decíamos que el socialismo tenía un financiamiento de Nación. Fijate quiénes le dan quórum cuando (el kirchnerismo) lo necesita. Reconocemos las cosas bien hechas por el gobierno, pero de ahí a pensar igual que el gobierno, hay varios kilómetros de distancia.
Cuando decís que están lejos del gobierno y de Binner, Victoria Donda y el FAP, ¿entonces crees que la UCR se tiene que posicionar en la centroderecha?
No, para nada. Ese es un pensamiento tuyo. Hablar de centroderecha o centroizquierda…cada uno se acomoda a lo que más le conviene. A la gente no le interesa, por eso yo te hablo de los centros. La gente quiere estar mejor y que su trabajo le dé una mejor calidad de vida.

