El concejal fue el artífice de una votación que puso en aprietos al oficialismo. Aclaró que “acompañaremos aquello que veamos bien y lo que creamos que está mal lo votaremos en contra”. También evidencia matices con el PRO, y avala iniciativas del Sindicato de Trabajadores Municipales.
La segunda sesión extraordinaria dejó en claro que este año los resultados de las votaciones serán fluctuantes. Y los concejales que determinarán si la balanza se inclina por el oficialismo o la oposición serán los seis pro peronistas.
En el encuentro legislativo del 18 de marzo el detonante fue el otorgamiento a los trabajadores mensualizados de licencias que los equiparen con el personal de planta permanente. A simple vista pudo apreciarse la confusión que reinó en el recinto: mientras los oficialistas creían que votaban un cuarto intermedio, los opositores forzaron la aprobación de una Ordenanza impulsada por el francisquista Carlos Arena.
Situación que el presidente, José Menoyo, no pudo esclarecer. De hecho, el titular de la primera minoría, Fabián Gnoffo, solicitó la versión taquigráfica para poner blanco sobre negro. Incluso argumentó que mal pudieron votar sobre tablas un proyecto que desconocían.
Pero una lectura más analítica deja al descubierto la intención del referente de Unión de diferenciarse del “japonés” García. A su vez toma cierta distancia de las decisiones de los macristas – de cualquiera de los dos bloques -, que aparecen hasta el momento más funcionales a la gestión.
Consultado acerca de la polémica en torno a las licencias, Arena mencionó que “los temas deben ser consensuados”, y disparó, “lo que siempre dijimos a los largo de la campaña y luego de la asunción, acompañaremos aquello que veamos bien y lo que creamos que está mal lo votaremos en contra”.
Vale recordar que su independencia fue puesta en duda en diciembre cuando eligieron las autoridades del Cuerpo. “Las palabras, las especulaciones y las operaciones políticas se terminan a la hora de votar, cuando un concejal expresa sus opiniones”, dijo en su defensa.
Por otro lado resultan notorios los acercamientos con el Sindicato de Trabajadores Municipales de Vicente López, al frente de Victorio Pirillo. Fue este gremio el que presentó el expediente que disparó primero el proyecto de Resolución de la comisión de Gremiales y luego la Ordenanza, moción que el abogado justificó “dado la importancia y los derechos constitucionales que estaban en juego”.
“El oficialismo terminó votándolo a favor, algunos dicen que por una equivocación en la interpretación – indicó -, prefiero pensar que lo hicieron en defensa de los laburantes, sería mucho más sensato”, agregó. La pulseada final podría ser con el intendente, encargado de la promulgación, “no quisiera pensar que fuera a vetarlo como se sospecha, si lo hace sería ir en contra de los derechos de los trabajadores”.

