Con ese Excel que tanto gusta en Washington, el ministro Luis Caputo se reunirá allí con los principales directivos del organismo multilateral.
El Gobierno de Javier Milei viene haciendo buena letra ante la antena mirada del FMI. Principalmente por dos variables que festejan con bombos i platillos desde la cartera económica: acumulación de reservas en el BCRA y superávit fiscal en los primeros meses del 2024.
Con ese Excel que tanto gusta en Washington, el ministro Luis Caputo se reunirá allí con los principales directivos del organismo multilateral. Si bien la revisión formal se hará en mayo, las cifras fiscales y de reservas van en línea con las metas del primer trimestre y ayudarán al Gobierno a mostrarle al FMI que las nuevas autoridades se toman en serio los compromisos asumidos. Eso será un buen antecedente si el equipo económico pretende -en esta reunión o en las próximas- analizar la posibilidad de pedir más financiamiento al organismo.
Caputo dijo que el FMI está dispuesto a explorar esa vía, aunque tanto él como los funcionarios del multilateral negaron que sea un tema concreto de discusión en este momento. Los trascendidos hablan de un crédito adicional de US$15.000 millones, una suma que según los cálculos presidenciales ayudaría a levantar el cepo al dólar.
A la vez, la cifra es similar a la diferencia entre el préstamo de US$57.000 millones que había acordado Mauricio Macri en 2018 y los US$44.000 millones que efectivamente desembolsó el organismo, luego de que Alberto Fernández le pidiera que frenara los desembolsos una vez electo.
Así, los buenos números del primer trimestre serán una de las herramientas de negociación que Caputo tendrá para asegurar al FMI que, esta vez, la Argentina se comportará de forma diferente. La performance de las variables económicas, incluso, fue elogiada hace pocos días por el director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Rodrigo Valdés, que participó de un foro en Buenos Aires.
