El 4 de noviembre se realizaron las elecciones en el Sindicato de Trabajadores Municipales de San Martín. La lista opositora de Pérez Martínez se impuso por 629 a 52. Las declaraciones de Ruggiero durante su asunción en la Federación trajeron ruido, pero el Ministerio de Trabajo es la máxima autoridad en el tema.
La semana pasada, en Caseros, el Secretario General de los Trabajadores Municipales de Tres de Febrero, Oscar Ruggiero, fue proclamado al frente de la Federación de Sindicatos de Trabajadores Municipales de la Provincia de Buenos Aires. El cargo era ostentado desde hace 20 años por el diputado nacional francisquista Alfredo Atanasof. Además, el gremialista de San Martín José María Carosio formaba parte de la estructura del organismo.
La Noticia Web presenció la asunción de Ruggiero y lo consultó sobre las polémicas elecciones sindicales en San Martín. “Lo que sabemos es que, aparentemente, está todo mal y van a tener que hacer la elección de vuelta. Pero eso verá cada agrupación qué hace. Todavía no nos metimos nosotros porque estábamos con esto, a partir de la semana que viene nos meteremos en el Ministerio de Trabajo y veremos cómo están las cosas”, afirmó. Además hizo referencia a la presencia de ambos contendientes en el Congreso que se realizó en Tres de Febrero: “Esto es abierto, yo no le prohíbo la entrada a nadie, soy amigo de todos, y si los puedo juntar mejor. Son problemas internos de ellos”, expresó en relación a Jorge Pérez Martínez y José María Carosio.
En el espacio de la oposición encabezada por Pérez Martínez se sorprendieron con estas declaraciones. Pero enseguida advirtieron que para resolver este tipo de conflictos el Ministerio de Trabajo es la autoridad máxima. Además, expresan que tienen a favor el hecho de haber cumplimentado con todos los requisitos en tiempo y forma. Por otro lado, hay un comunicado del Ministerio, del día 22 de octubre, que le dio el aval a la Junta Electoral.
La buena relación entre Atanasof y Carosio le daban algunas esperanzas al concejal de Unión PRO para invalidar las elecciones y mover el aparato en un nuevo comicio. El sufragio estaba habilitado por el Ministerio de Trabajo pero a partir de un conflicto desatado por el secretario general, relacionado con la reglamentación interna en torno a la autoridad de convocatoria y a los lugares de votación, se ensució el panorama.
Carosio decía que la Junta Electoral, ganada por la oposición, no podía convocar a elecciones. Y Además se expresó en contra de la descentralización de los comicios. El sector de Pérez Martínez había propuesto votar en cuatro lugares distintos. Algo que finalmente ocurrió, y pacíficamente, en contrario a lo que opinaba el oficialismo del gremio.
Así las cosas, Carosio aprovechó y presentó sus quejas al Ministerio de Trabajo, autoridad máxima para decidir. Aún no hubo respuesta, y difícilmente la haya hasta unos pocos días antes de marzo, cuando se deban cambiar las autoridades del gremio. Es poco probable que se tome una decisión que vaya en contrario a lo que ha sucedido hasta ahora.
Las quejas fueron quizás el último recurso de Carosio, aunque siempre hay posibilidad para más. Apenas conocida la fecha de las elecciones, el secretario general había difundido mediáticamente la idea de que la lista de Pérez Martínez no conseguiría los avales. También en eso estuvo equivocado.
Hay otro dato relevante: la viceministra de Trabajo Noemí Rial daría por válida la elección con el argumento de que se presentó a las urnas más del 25 % del padrón.

