El presidente, Javier Milei, tuvo un recital en el Luna Park con la excusa de la presentación de su nuevo libro. Sin embargo, el jefe de Estado dio definiciones políticas no solo con su discurso, sino con las invitaciones que repartió a lo largo de la semana que repercutieron en el interior del PRO.
El espacio amarillo atraviesa la peor grieta interna de hace años. No solo que está el espacio que se referencia con Horacio Rodríguez Larreta -hoy alejado de la escena pública-, sino que los halcones también están disputando el liderazgo entre Mauricio Macri y Patricia Bullrich cuando, hasta hace meses, eran, prácticamente, un solo equipo.
Milei, además de invitar a Bullrich junto al resto del gabinete, invitó a Cristian Ritondo y Diego Santilli, que acudieron al estadio junto al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Los dos son cercanos a Macri que, ante esta situación, parece quedar cada vez más asilado.

De hecho, Ritondo había estado un día antes con él en Olivos, en una reunión que armó el presidente del PRO para intentar detener las fugas de su partido al espacio libertario.
La ministra de Seguridad quiere fusionar al PRO con La Libertad Avanza. Ese es el principal objetivo y por eso, en la reunión en Luis Guillón la semana pasada, reunió a los dirigentes liberales del espacio amarillo junto a distintos libertarios, el más destacada, Sebastián Pareja.
Sin embargo, esta jugada no es, precisamente, lo que desea Macri para el espacio que fundó hace más de 20 años. El expresidente quiere volver a recuperar la «identidad» y no ser furgón de cola de LLA, que no significa no acompañar en los cambios que pretende para la Argentina.
El titular del PRO quiere reunir a su tropa para pelear en la interna y no dejar en bandeja el espacio a Bullrich que, estando en el Gabinete como ministra de Seguridad, arrastra a dirigentes para cumplir con su cometido y por lo que trabaja la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei.

«Este fenómeno provincial, que se ve acá con Sebastián (Pareja), con la presidenta del PRO (Daniela Reich), con todos nosotros, con Diego (Valenzuela), con Apertura Republicana. Este fenómeno provincial, tiene un objetivo caminar la provincia de Buenos Aires con el proyecto, con el cambio», dijo la ministra en el acto del fin de semana.
Y añadió: «Y llegar al 2025 con la mayor cantidad de diputados, senadores y espacios políticos que aporten al cambio de verdad. Que no la miren por la ventana». «Va a salir mal si la miran por la ventana. Esta coalición que se arma es la que va a ganar la provincia de Buenos Aires«, completó durante el acto la ministra Bullrich.
Por parte del PRO, quienes también orbitan la mesa del bullrichismo además de Diego Valenzuela, Pablo Walter y Juan Curutchet son Ramón Lanús, intendente de San Isidro, quien también tiene buen vínculo con Macri, Daniela Reich, legisladora bonaerense y presidenta del PRO en provincia, Juan Pablo Allan, titular de ANMaC, Gerardo Millman, Daniela Retamoso, Carlos Pirovano, interventor del INCAA, Héctor Huici, subsecretario de Comunicaciones y Conectividad de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, y Luis Parodi.
El PRO está virtualmente fracturado. La elección de 2023 dejó secuelas que aún persisten, tanto que los referentes amarillos no encuentran su lugar en el escenario público. Muchos exacerban el el apoyo explícito a Javier Milei, otros hacen una defensa cauta el programa libertario y están aquellos que adoptan una postura crítica del presidente.
Los próximos meses van a ser claves para determinar qué pasará y si podrá haber o no un acercamiento entre Bullrich y Macri pensando en el 2025. Milei, por ahora, construye poder y espera poder sumar la mayor cantidad posible de dirigentes amarillos para fortalecer La Libertad Avanza. Eso le delegó a «El Jefe».
