Tras la orden de aprehensión dictada en su contra por la fiscal Sandra Gutiérrez, el expresidente de Bolivia se refugió en el Chapare, centro del país del Altiplano, luego de declararse “perseguido político”.
La fiscal Sandra Gutiérrez había asegurado, ante la inasistencia de Morales a una declaración para responder a las acusaciones, “corresponde sacar el mandamiento de aprehensión”. A través de sus abogados, Morales dijo que no se presentará a declarar “por falta de garantías”.
Morales vive en el Chapare, en el centro del país, donde todavía preside el mayor sindicato de cocaleros y se dedica a la cría de peces y a la siembra de arroz.
