El gobernador de la provincia de Buenos Aires comunicó la extensión de la cuarenta y aseguró que «la situación está peor».
Acompañado por decenas de intendentes de distintos colores políticos y de su gabinete, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, comunicó que la cuarentena seguirá tal como lo estaba en los distritos que se encuentran en la región del AMBA.
A diferencia del Jefe Porteño, Horacio Rodriguez Larreta, Kicillof utilizó un tono enfático para sostener que la situación está peor: «Están creciendo los casos. El sistema de salud no desbordó pero está en un nivel de ocupación mayor”, aseveró.
Si bien el gobernador destacó el trabajo en conjunto con Albetrro Fernández y con Larreta, también advirtió que “es un error abrir prematuramente, es un error abrir de más. La mitad de la gente que trabaja en la Ciudad vive en Provincia», en consonancia, seguramente, con el plan de flexibilizaciones que tiene pensado el gobierno de la Ciudad. “Es imposible separar la situación”, aseguró.
En la conferencia de prensa que se desarrolló en el Salón Dorado de la Gobernación, en la ciudad de La Plata, Kicillof comenzó su intervención intentado mostrar unidad política con todos los intendentes y con los vecinos bonaerense: «Quiero enviar un mensaje de unidad al pueblo de la provincia», sostuvo.
Según el gobernador, en la actualidad, “la situación es de una estabilidad extremadamente frágil” en la Provincia. Por eso, insistió en remarcar las consecuencias de descuidarse y la gravedad del coronavirus: “La verdad es que llegó este virus y todavía nos está ganado, todavía no tenemos vacuna y no tenemos remedio”, reflexionó y agregó que “una irresponsabilidad puede terminar en muerte”.
Para el gobernador “es un momento crucial: porque estamos cansados y angustiados, pero este es el mal menor, no hay que aflojarle ahora” y recalcó que “no es una pérdida de la libertad, es una ganancia de cuidado, es una ganancia de salud”.
En cuanto a la situación sanitaria, Kicillof detalló que “cuando asumimos había 883 camas de terapia intensiva, hoy hay mil 1306 ocupadas, de las cuales 807 con coronavirus. En total hay 1230”.
“Cómo le explico a los médicos de terapia, que mientras ellos no dan abasto, se siguen abriendo actividades, y estamos orgullos de que no haya faltado una cama. Hemos conseguido que hasta el momento nadie se quede sin cama, ambulancia, cuidado y atención, y eso es lo que tenemos que preservar”, indicó.
Por otra parte, Kicillof se expresó molesto con un sector político que, según él, “parece que quieren que la gente se contagie”. Asimismo lanzó: “No es momento de hacer político con lo que está pasando. No es un año para politizar la cuestión, hay que dedicarnos a cuidarnos entre todos”.
Un total de 32 municipios del interior de la provincia de Buenos Aires transitan la fase 5 del aislamiento social, con la mayoría de sus actividades habilitadas, mientras que otros 63 permanecen en la etapa 4 y los restantes 40 que integran el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) siguen en la fase 3.
Luego de la comunicación del Kicillof, hablaron los intendentes que estaban sentado junto al gobernador: Néstor Grindetti (Lanús); Julio Garro (La Plata); Mayra Mendoza (Quilmes); Juan Zavaleta (Hurlingham) y Martín Insaurralde (Lomas de Zamora).
El intendente de La Plata, Julio Garro, destacó el trabajo coordinado de Nación, Provincia y municipios. “El virus es un grave problema, se nos cruzó en el camino, y no hizo cambiar costumbres, y nos obligó a emprender, y ese aprendizaje nos tiene que mantener unidos”, manifestó.
“Los casos se amesetan, pero en un número muy alto. Entendemos la angustia y la incertidumbre, pero ya vamos a salir. Tuvimos cinco meses un comportamiento como sociedad ejemplar. Es para sacarse el sombrero. Hemos hecho un gran trabajo y estamos orgullos de todos los platenses. Es el momento que nos encuentre igual de concentrados, no hay que perderle respeto al virus. No hay que tener miedo, sino respetar lo que tenemos enfrente y seguir cuidándonos”, añadió Garro.
A continuación, Juanchi Zabaleta, intendente de Hurlingham, celebró que no colapsó el sistema de salud provincial y la implementación del Plan Detectar. “Decidimos salvar la vida de nuestra gente y hay que contarlo, porque a muchos otros no les interesó y no lo hicieron. Como intendente no tuve que elegir a quién conectarle un respirador, hay respiradores”, enfatizó. “Ningún intendente o intendentas fue discriminado, los 135 tuvieron la misma asistencia financiera y sanitaria”, agregó.
Por su parte, el jefe comunal de Lanús, Néstor Grindetti, dijo que en su distrito sigue con niveles altos de contagios y destacó la coordinación con Nación y Provincia. “Respetamos los protocolos que vienen y los lanunenses lo respetamos”, dijo, y también recalcó las medidas para contener la situación social. “Como gobernantes, no toca administrar distintas realidades. Definimos protocolos para lo que viene, pero monitoreamos los distintos índices para no hacer locuras”, subrayó.
A su turno, Martín Insaurralde, de Lomas de Zamora, dijo que lo “principal es cuidar la vida” y pidió a los lomenses y bonaerenses que se cuiden. “La pandemia vino a poner obstáculos en esta argentina devastada, que tiene que ir a un camino de recuperación, y seguramente lo vamos hacer todos juntos”.
Por último, la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, sostuvo que “necesitamos seguir trabajando de esta manera, coordinadamente y en sintonía a para que no suframos injusticias de que está habilitado en un lado y que en el otro”.
