Ayer a la noche, los dirigentes estatales acusaron al Gobierno de iniciar su poda con expulsiones, sanciones y traslados compulsivos y se convocaron para hoy a la tarde. El alegato del extitular del BCRA y la respuesta de uno de los jefes de la CGT.
Pese a la convocatoria al paro para el 24 de enero, la CGT no rompe el diálogo con el Gobierno y hasta apuesta por torcer parte de las reformas contenidas en el mega DNU y la Ley Ómnibus en el transcurso de las próximas semanas. Desde una parte de la administración de Javier Milei, también procuran mantener abiertos los canales de diálogo, aunque otros referentes del oficialismo se muestren más escépticos sobre una negociación con los jefes sindicales y hasta provoquen para quebrarla.
En el medio, la Asociación de Trabajadores del Estado convocó a reunirse hoy para evaluar el impacto de los primeros despidos ordenados por el nuevo Gobierno en lo que va de 2024. Será a las 16 en la sede del hotel del gremio, en la calle Moreno. También allí hay quienes presionan para acelerar la reacción mientras negocian, en situación desigual, las primeras paritarias de 2024.
Este fin de semana hubo un duro cruce entre uno de los cosecretarios generales de la CGT, Héctor Daer, y Federico Sturzenegger, alma mater de la reforma integral que lleva adelante el gobierno de Javier Milei. El economista y extitular del Banco Central en la época de Juntos publicó una nota titulada «La revolución de la libertad» en el diario PERFIL en el que fundamentó el proceso de reformas que arrancó con el mega DNU, continuó con la Ley Ómnibus y proseguirá con la derogación de otras «150 leyes absurdas u obsoletas», a su entender.
Vos a la dictadura la conociste por los diarios, en ese momento jugabas a las figuritas.
Cruzaste todo los límites, los militares vinieron a mi casa secuestraron a mi hermano que aún tiene las marcas de la tortura.
Los pactos de los que hablás no son otra cosa que la invención… pic.twitter.com/AaJYX8bA7X— Héctor Daer (@hectordaer) December 31, 2023
En uno de sus primeros párrafos, donde arremete contra los privilegios de las castas, cuestionó en duros términos a quienes critican la necesidad y urgencia de las reformas, entre ellos, el sindicalismo: «Solo la necesidad de eludir el debate puede motivar a la CGT, que negoció sin remilgos con dictaduras, a marchar a la Corte Suprema por una supuesta violación de la legalidad de un instrumento constitucional».
En respuesta, Daer lo acusó de ser un «reaccionario que sueña con un país de esclavos» y puntualizó que había cruzado «todos los límites» al señalar que la central negociaba con la dictadura. «Los militares vinieron a mi casa secuestraron a mi hermano que aún tiene las marcas de la tortura», le retrucó Daer en su cuenta de X. Y remarcó: «Vos a la dictadura la conociste por los diarios, en ese momento jugabas a las figuritas».
Luego la CGT emitió un comunicado demandándole a Sturzenegger que se retracte.
Desde los gremios entienden que la crítica de Sturzenegger dista de ser casual, mucho menos el timing para su columna: habla de diferencias dentro del Gobierno respecto a cómo posicionarse frente a quienes se oponen las reformas que pretende lograr la gestión Milei.
Mientras que los interlocutores más políticos del oficialismo se muestran flexibles a conceder determinados cambios -entre ellos al paquete laboral- con el fin de garantizarse el aval legislativo a otras normas, los alfiles más técnicos de la Rosada se inclinan por un juego de suma cero y se envalentonan con una estrategia de «todo o nada».
Temas como los cambios en las obras sociales o los plazos y montos previstos en la indemnización que el decreto contempla que podrían modificarse si Milei encuentra predisposición de los gremios para avanzar con la reforma laboral que se propone por DNU, dejaron trascender a fines de la semana pasada algunos voceros del Gobierno. En la CGT también ponen el foco sobre la movilidad jubilatoria y la lista de empresas a privatizar.
«Hoy es a todo o nada pero siempre hay espacio para el diálogo y no nos cerramos a eventuales acuerdos», dijo una fuente calificada del oficialismo al analizar el escenario de enfrentamiento con la CGT. Los jefes sindicales de la central reclaman la conformación de una mesa en la que sienten también a empresarios y Estado para consensuar los cambios que pretenden realizar los libertarios.
Del lado de los trabajadores, también hay quienes entienden que hay margen de negociación y por eso el cronograma de cuatro semanas para la ejecución del primer paro nacional el 24 de enero. En el medio, el Congreso Confederal de la última semana convocó a un encuentro con las regionales de la CGT el 10 de enero, donde se ratificará la convocatoria al paro en caso de no haber novedades. Es, a todas luces, un primer deadline para las conversaciones con el Gobierno.
También en la CGT y fuera de la central, en la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) y las dos CTAs, hay quienes consideran que los tiempos se estiran demasiado. Pero celebran que contra los pronósticos que se habían discutido en la reunión del Consejo Directivo en la sede de la UOCRA la semana previa, y que hablaban de una escalada gradual con una posible medida de fuerza para fines de febrero, los tiempos se hayan adelantado.
Así y todo, no faltan quienes miran con recelo las negociaciones con el Gobierno. En particular los sectores estatales que entienden que están en riesgo miles de puestos de trabajo en la administración nacional. También los dirigentes de las empresas de transporte -ferroviarios y Aerolíneas Argentina- y servicios -Luz y Fuerza- que ilustran sus temores de desguace a la luz de su memoria sobre la venta de activos en los ‘90s.
«La insensibilidad de este gobierno es absoluta. Dejan a miles de familias en la calle. Son empresarios que no tienen ni idea sobre las verdaderas necesidades de la gente y violentan todas las normas. Las cesantías sin causa justificada comenzarán a afectar el normal funcionamiento de todos los organismos desde las primeras horas del 2024», tuiteó anoche Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE Nacional
Desde su sector se debaten otras medidas para hacer sentir el descontento frente a la podadora de Milei. En el último día hábil de 2023, fueron varios los trabajadores y trabajadoras estatales a quienes les informaron que no seguirán en sus puestos. En ATE Nacional también dijeron haber recibido ayer denuncias de sanciones y traslados compulsivos.
