Desde Roma, dijo que le preocupa y está muy atento a la negociación con los acreedores bonaerenses. También se refirió a la economía.
Desde Roma y pocas horas después de que el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, extendiera hasta el lunes el plazo de negociación para retrasar el pago de un bono, el presidente Alberto Fernández le dio un apoyo explícito.
«Los acreedores deben entender que la provincia de Buenos Aires ha quedado en una situación de quebranto profundo», dijo el Jefe de Estado y remarcó que lo que el mandatario bonaerense les pide «solamente tiempo».
«Me preocupa y estoy muy atento a lo que está pasando en esa negociación y, como tal, hay que tener paciencia porque cada parte juega sus cartas. Lo que está pidiendo Axel es solamente tiempo», aseguró el presidente de la Nación desde su segunda gira internacional.
«Siempre los acreedores quieren cobrar todo y rápido, pero los acreedores deben comprender que la provincia de Buenos Aires ha quedado en una situación de quebranto profundo y que el Estado nacional no puede andar socorriendo a todas las provincias porque también tiene sus obligaciones», afirmó Alberto Fernández tras su reunión en la FAO.
«Acá lo que ha pasado es que muchas provincias se han endeudado en dólares y han generado deuda que les cuesta sostener como es el caso de la provincia de Buenos Aires pero también de Córdoba, Mendoza, Chubut y Tierra del Fuego», remarcó el Presidente en diálogo con el programa «Secreto de sumario» de Radio 10. Y aclaró: «Son problemas que deben resolver las provincias», al tiempo que destacó que mantiene «permanente contacto» con Kicillof.
Y ahondó en los problemas económicos bonaerenses. «Las dificultades que tiene Axel Kicillof para hacer frente a la situación es por el estado calamitoso en que dejaron las cuentas públicas de la provincia de Buenos Aires», criticó Fernández a la ex gobernadora María Eugenia Vidal y concluyó: «No fuimos nosotros los que dejamos las arcas vacías».
