Horas después del reportaje al cura Pepe nos enteramos de la trágica muerte del cura Juan Viroche, quien fue conocido en Tucumán por jugarse en contra del narcotráfico, hablando claro hacia adentro y hacia afuera de su comunidad en defensa de la vida en peligro.
Por Leopoldo Hernández y equipo. [email protected]
La Comisión de adicciones del Episcopado, que coordina el cura Pepe Di Paola, realizó una Misa en el santuario de San Cayetano presidida por el obispo de Merlo-Moreno monseñor Fernando Maletti. Concelebraron el obispo auxiliar de Lomas de Zamora monseñor Jorge Torres Carbonell, y por el padre José María Di Paola, junto a más de 30 sacerdotes, la mayoría de ellos trabajando en recuperación de adictos.
Adhirieron monseñor Oscar Ojea, obispo de San Isidro; monseñor Carlos Tissera, obispo de Quilmes; monseñor Luis Urbanc, obispo de Catamarca; monseñor Jorge Lozano, arzobispo coadjutor electo de San Juan; la familia grande del Hogar de Cristo; Gustavo Vera; Juan Carr, Generación Francisco y muchos otras organizaciones y personalidades.
En su homilía Mons. Maletti recordó las palabras del papa Francisco cuando manifiesta que “las redes del crimen organizado manejan dinero manchado con sangre”. Y agregó: “¿Sangre de quiénes?, se preguntaría el Papa Francisco. Sangre de los pobres (…) Sangre de tantas mujeres y varones que nunca serán noticia.”
Un hecho llamativo y preocupante fue la total ausencia de representantes del Estado y de las fuerzas políticas, que con esta actitud pareciera que se desentienden de hechos de la gravedad como el de esta muerte.
