El ministro de Justicia consideró que el kirchnerismo debe hacer ese análisis "en los próximos días" y "con la cabeza fría". Reconoció que los errores fueron del Gobierno. Pero se dijo convencido de que el kirchnerismo ganará en 2011.
El ministro de Justicia, Aníbal Fernández, cree que todavía "es prematuro" para el Gobierno analizar el por qué de la derrota electoral en las legislativas del 28 de junio. Para el funcionario, ese análisis deberá hacerse "en los próximos días" y "con la cabeza fría".
"No estoy desesperado para sacar conclusiones hoy, porque hay que tener la cabeza fría", sostuvo el ministro ocho días después del revés.
En declaraciones a radio Mitre, Fernández admitió que "deben haber sido varias" las causas que llevaron al oficialismo al golpe que representó la dura derrota que sufrió en los cinco mayores distritos del país. Y aunque evitó señalarlas puntualmente, reconoció que la responsabilidad debió haber sido del Gobierno, por ejemplo por "no haber sabido concitar la atención" sobre determinadas argumentos, como el que usaron para defender la resolución 125 de retenciones a las exportaciones agropecuarias.
Pese a esa primera lectura de los comicios como una derrota, el ministro relativizó que el oficialismo sacó una cantidad de votos "muy importante" y que se trató de una elección legislativa en la que hay una mayor dispersión de los sufragios.
Yendo más allá todavía, y abriendo el juego a los planteos que ya empezaron a hacer varios candidatos de cara a las presidenciales para las que faltan más de dos años, el ministro se manifestó "convencido" de que el candidato peronista "va a ser un hombre o una mujer" del kirchnerismo, entre los que mencionó explícitamente a la presidenta Cristina Fernández y al ex presidente Néstor Kirchner. E incluso arriesgó que ese candidato, sea quien sea, "va a ser presidente".
