El ministro le puso fin a la polémica y confirmó la compra de las pistolas para grupos especiales de elite.
Esta mañana el ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández confirmó que el gobierno adquirió 100 pistolas Tasers modelo T7 para Fuerzas Federales Especiales de elite y las mismas podrían ser autorizadas para su uso en la Ciudad de Buenos Aires, tras la polémica por la muerte de la agente policial, Maribel Salazar.
Según le manifestó a Radio 10, la compra fue realizada en octubre del año pasado y les tomaron como parte de pago una tanda comprada durante la gestión de Patricia Bullrich al frente de la cartera de seguridad: «Nos permiten que los grupos de elite empiecen el entrenamiento».
El monto de la operatoria es de $293.490 dólares y se concentrará de forma directa por la firma Axon Enterprise INC, según indica la resolución publicada en el Boletín Oficial del pasado 4 enero.
Vale recordar que desde el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires reflotaron un pedido de larga data para que el Gobierno nacional autorice el uso de unas 60 pistolas Taser que fueron compradas años atrás.
Además, días atrás el tema caló hondo en la interna del Pro cuando Patricia Bullrich le reclamó al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, que ya no pida permiso para usar las Taser: «No le pidas más permiso a nadie. No le podés pedir permiso a un Gobierno que te dice que no a propósito», dijo en una entrevista televisiva por A24.
Por otra parte, la orden de compra se autorizó este mes, un día después de la muerte de Zalazar, quien recibió dos disparos después de intentar intervenir en una discusión entre un pasajero y un operario del subte. Fue allí cuando el asesino le quitó su arma reglamentaria y le disparó.
