La siderúrgica decidió aplicar la medida hasta el 4 de agosto en la fábrica de Villa Constitución, Santa Fe, donde los empleados cobrarán el 75% de su sueldo.
Tanto Acindar como el gremio coinciden en que la situación del acero a nivel macro es crítica debido a una fuerte caída de la demanda y la apertura indiscriminada del ingreso de productos importados desde China.
Las empresas del sector argumentan también que sus operaciones están siendo afectadas por la alta carga impositiva, la falta de financiamiento y dificultades que aún perduran para acceder a algunos insumos críticos.
“El problema es que el Gobierno plantea el desarrollo en gas, litio, minería y agro, pero no le interesa el resto de la industria. Te dicen que compitas con China y eso es imposible si no protegés a la industria argentina”, aseguró un integrante de la comisión interna de Acindar de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Villa Constitución, Silvio Acosta a medios locales.
