Se cumplió el primer aniversario de la muerte del policía, asesinado de cuatro balazos en la espalda. Hubo una misa y destaparon un busto en su honor.
A un año de la muerte de Aldo Garrido, el policía que murió asesinado por la espalda, se le rindió homenajes desde las 19 en la Catedral de San Isidro con una misa que realizó Monseñor Casaretto.
Luego, en Chacabuco y Belgrano, se descubrió un busto con la imagen del uniformado fallecido, donde también tocó la banda de la Policía Federal junto al Coro Kennedy.
Marta Barbieri, viuda de Garrido, recordó a su marido: "Hace un año tenía a una persona a quien dedicarle mis horas, era un gran compañero y me dejó el legado de sus amistades y de la gente que hoy me quiere".
La viuda del policía que hace un año moría en manos de delincuentes dijo que ahora visita San Isidro, lugar donde Garrido perdió la vida, y allí la gente no deja de recordar al uniformado a quien tanto querían y que tanto los defendía.
UN AÑO ATRÁS
El 16 de febrero de 2008, la vida del policía quedó en manos de delincuentes que le dispararon cuatro veces por la espalda cuando quiso evitar un robo en un local de ropa.
El teniente de la Policía bonaerense fue ejecutado de cuatro balazos con su propia arma reglamentaria por el mal viviente al que sorprendió cuando asaltaba un comercio de San Isidro.
Por el crimen hay una pareja acusada, que fue detenida a pocos días del hecho en la localidad bonaerense de Pablo Podestá, partido de Tres de Febrero, y además otro hombre sospechoso está detenido.
Los asesinos confesos de Garrido, Ernesto Luque y Débora Acuña, fueron condenados a cadena perpetua luego de que los investigadores descubrieran que ellos habían asesinado al uniformado porque una foto del hijo de la pareja había quedado en el lugar del hecho.

